Chaucha Bianco: «El Newell´s de Solari le cambió la cabeza al fútbol rosarino»

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El Chaucha Bianco. Un símbolo del Independiente campeón 1988/89. El histórico mediocampista contó su historia en Abrí la Cancha. Desde sus inicios escolares en Rosario, la primera de Newells, Racing de Córdoba y sus dos cénits: aquel Independiente conducido por el Indio Solari y el Gimnasia campeón de la Copa Centenario y arañó el campeonato Clausura 1995.

Por Carlos Aira 

 

SUEÑOS DE FUTBOL: «Comencé en el fútbol en el colegio Sagrado Corazón de Rosario. En los recreos, los curas organizaban torneos relámpago. Ahí comenzó mi relación con el fútbol y mi amiga la pelota. Jugaba torneos intercolegiales, los torneos que organizaba el Canal 5 de Rosario. Me destacaba en los campeonatos y comencé a jugar en el club Pablo VI, y a través de un delegado de éste club, me llegó un ofrecimiento para probarme en un club de Rosario (Central), pero yo quería ir a Newell´s, que es mi club y el de toda mi familia».

 

INFERIORES EN NEWELL´S OLD BOYS: «Tuve la suerte de pasar la prueba y ser seleccionado por Jorge Griffa, que era el coordinador general de todo el fútbol amateur del club. Newell´s siempre trabajó muy bien sus divisiones inferiores, pero en ese momento no teníamos un lugar de entrenamiento. Cuando llegué las prácticas las realizábamos en el predio de Acindar. Luego entrenamos en el Club Mitre, de Pérez. Finalmente, Newell´s compró el complejo de Bella Vista y desde ese momento el crecimiento fue exponencial porque es un predio a la altura de los mejores del país».

 

 

José María Bianco. Año 1984. Camiseta blanca de Newell´s y bigotes de época.

PRIMERA EN ROJO Y NEGRO:  «Debuté en Primera en el Nacional de 1981. El técnico era Juan Carlos Montes, el mismo que hizo debutar a Diego Maradona. Venía jugando en reserva, dirigido por Alfredo Domingo Obberti, hasta que apareció la oportunidad de jugar en Primera. Un equipo lleno de figuras, como Daniel Killer, Víctor Rogelio Ramos, el Cabezó Civarelli, Pancho Azzolini, Américo Rubén Gallego, Cucurucho Santamaría, Chirola Yazalde. Jugadores muy importantes. Tenía 20 años y antes el jugador no llegaba a Primera con 17 o 18 años. Era más dificil llegar al fútbol grande. Los dos clubes rosarinos fueron pioneros en jugar con juveniles, sobre todo Newell´s con el Indio Solari, que asentó en Primera al Gringo Scoponi, Fabian Basualdo, Dalcio Giovagnoli, Ariel Cozzoni y muchos otros más. Todos jugadores de inferiores con algún muchacho de experiencia que venía de otro lado. En aquellos días, Newell´s festejaba empates en Buenos Aires. Aquel equipo le cambió la cabeza al fútbol rosarino«.

 

RACING DE CORDOBA, 87/88: «El Piojo Yudica asumió a mediados de 1987 y no me garantizaba la continuidad en Newells. Por pedido de José Daniel Van Tuyne, aquel gran defensor de Rosario Central y la Selección, fui a préstamo a Racing de Córdoba. Armamos un equipazo, con el Negro Ramos, Luis Escobedo, Pascual Noriega, José Tiburcio Serrizuela, el Colorado Quiñones, Raúl de la Cruz Chaparro, Eusebio Jacinto Roldán, Omar Joaquín Cabral, el Araña Amuchástegui y el Gallo Ferreyra. Jugadores realmente importantísimos. Yo disfruté el año en Racing más allá que peleamos la salvación hasta el desempate ante Unión, con Pedro Marchetta como entrenador. Siempre recuerdo aquel partido en la Bombonera. Fue una responsabilidad muy grande. Racing de Córdoba venía de ser protagonista del fútbol nacional y estábamos ante una situación angustiosa. Lo logramos gracias al penal que atajó el Negro Ramos. Descender en aquel momento no era tan dramático como hoy, donde el fútbol es un negocio tan grande que tenés mucho dinero en juego. Pero las ganas de los jugadores, dirigentes y la hinchada hizo que aquella final ante Unión, un grande del Interior, la jugáramos como lo que fue: un partido enorme«.

 

Año 1988. José María Bianco con la camiseta de Independiente. Allí fue figura.

CAMPEON Y FIGURA EN INDEPENDIENTE: «Llegué a Independiente de la mano del Indio Solari. Agosto de 1988. Lo hice junto a Rubén Darío Insúa y Miguel Ángel Ludueña que llegaban al club para ser titulares. Lo mio era diferente porque tenía delante a Ricardo Giusti. Cuando estaba por comenzar el torneo, al Gringo se le rompió el tendón de Aquiles y tuve la oportunidad de reemplazarlo. Armamos un mediocampo ordenado junto a Ludueña, Insúa y Bochini. Encima, a mi costado tenía volando al Negro Clausen que tuvo una temporada excepcional, como el Negro Ludueña, que era un 5 diferente. Vertical. Jugadores que hoy no se ven. Era un equipo con libertades, pero muy equilibrado en materia de relevos defensivos. Si Clausen o Ludueña se iban al ataque, yo sabía que tenía que cubrir sus lugares. Tal vez hubo algún momento donde estuvo en duda la continuidad de Solari. Nos reunimos con el presidente Pedro Iso después de un partido ante Estudiantes y le pedimos que siguiera el Indio. Don Pedro lo sostuvo a Solari y en la segunda rueda del campeonato fuimos implacables y lo disfrutamos muchísimo«.

 

Bianco festejando la victoria en el clásico platense de 1994.

CAMPEON EN GIMNASIA: «Me vino a buscar Gregorio Pérez en 1991. En la primera temporada hicimos una gran campaña y en 1992, el club compró mi pase. Conformamos un gran equipo con la llegada de los uruguayos Montelongo, Sanguinetti, Perdomo, Ostolaza, Bengoechea y el recordado Hugo Romeo Guerra. También surgían jugadores del club, como los mellizos Barros Schellotto, el Indio Ortíz, Pablo Morant, Ariel Pereyra, Sergio Dopazo, el Yagui Fernández, el vasco Odriozola y Rolando Mannarino. Un club muy popular e intenso. Llegamos a la final de la Copa Centenario 1993 contra River al cual derrotamos 3 a 1 y nos permitió la consagración y entrar a la historia. Fueron años muy buenos para el club. Después llegó el Clausura 1995, dirigidos por Carlos Griguol y aquella última fecha contra Independiente. Jamás volví a ver ese partido. Teníamos un equipo de hombres que empujábamos en los momentos dificiles. No teníamos mucha lucidez futbolística, pero en varios partidos complejos aparecieron los hombres. ¿Cuantas veces el Flaco Morant terminó jugando de 9? Esa final contra Independiente fue inolvidable para nosotros. No pudimos coronar con la vuelta olímpica, pero hicimos un esfuerzo tremendo para llegar a esa instancia y disputarle a San Lorenzo un campeonato mano a mano«.

 

(*) Periodista. Conductor de Abrí la Cancha.

 

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