Copa América 1937: la inolvidable final ante Brasil

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En el vestuario, los jugadores brasile√Īos posando con una camiseta especial.

En la madrugada del 2 de febrero de 1937, argentinos y brasile√Īos dirimieron un desempate para definir el Campeonato Sudamericano. Un partido escandaloso que debi√≥ ser suspendido en dos oportunidades. La definici√≥n lleg√≥ en el segundo tiempo adicional gracias a un pibe llamado a hacer historia: Capote De la Mata.

Por Carlos Aira (@carlosaira11)

 

Jos√© Mar√≠a Minella y Jos√© Nasazzi. Capitanes de Argentina y Uruguay. Final del Sudamericano 1935. Luego de seis a√Īos, en Lima regresaba la competencia continental.

La d√©cada del treinta qued√≥ en la historia como infame. Para la historia oficial del f√ļtbol, el comienzo del mal llamado profesionalismo. La creaci√≥n de la Liga de F√ļtbol Profesional, paralela a la Asociaci√≥n de Football Amateur, due√Īa de la filiaci√≥n internacional.¬†Una d√©cada en la cual el conflicto interno de nuestro f√ļtbol arrastr√≥ al continente: reci√©n en 1935, con la unificaci√≥n de nuestro f√ļtbol el 4 de noviembre de 1934, se volvi√≥ a organizar el Campeonato Sudamericano. Luego de seis a√Īos de parate, Per√ļ fue la sede del campeonato continental. El certamen se lo llev√≥ Uruguay. La revancha estaba a la vuelta de la esquina: Argentina fue el pa√≠s organizador de la 14¬į edici√≥n del Campeonato Sudamericano.¬†

El Gasómetro vacio e iluminado. El Sudamericano 1937 fue el primero que se jugó en horario nocturno.

Junto a nuestro seleccionado, participaron Brasil, Per√ļ, Paraguay, Uruguay y Chile. Nunca antes seis selecciones hab√≠an participado del torneo continental. El campeonato se disput√≥ en horario nocturno y se eligieron tres escenarios que hoy son recuerdo: el Gas√≥metro, la cancha riverplatense de Tagle y Alvear, y los tablones boquenses de Brandsen y Del Crucero.

El campeonato comenz√≥ el domingo 27 de diciembre de 1936. En San Lorenzo, Brasil y Per√ļ abrieron el campeonato. Jugaron un partidazo que cerr√≥ con victoria brasile√Īa por 3 a 2. Tres d√≠as mas tarde, nuestro seleccionado venci√≥ 2 a 1 a Chile, goles de Francisco Pancho Varallo. ¬ŅC√≥mo form√≥ Argentina aquella noche? Anoten: Juan Estrada; Oscar Tarrio y Juan Iribarren; Antonio Sastre, Jos√© Minella y Celestino Mart√≠nez; Carlos Peucelle, Francisco Varallo, Bernab√© Ferreyra, Alejandro Scopelli (luego Roberto Cherro) y Enrique Chueco Garc√≠a.

El 1 de enero, sorpresa: Paraguay derrot√≥ 4 a 2 a Uruguay. El 9 de enero, los guaran√≠es sucumbieron ante el poder argentino. 6 a 1, goles convertidos por Alberto Zozaya (tres goles), Alejandro Scopelli (2 goles) y Chueco Garc√≠a. Uruguay, rival por el t√≠tulo, fue goleado sorpresivamente por Per√ļ. Con los orientales fuera de carrera, Brasil era el rival por el t√≠tulo.

Por jugarse en √©poca estival, se aceptaron los cambios. Los jugadores brasile√Īos echados en la gramilla de San Lorenzo. Algunos, fumando.

El 13 de enero, Brasil gole√≥ 5 a 0 a Paraguay. Al d√≠a siguiente, vencimos 1 a 0 a Per√ļ, gol de Zozaya. Tres jugados, tres ganados. Seis puntos. Igual que Brasil. El 19 de enero, Brasil derrot√≥ 3 a 2 a Uruguay. Nosotros deb√≠amos enfrentar a los celestes cuatro d√≠as mas tarde. Ante la sorpresa de todos, ca√≠mos 3 a 2. El Cl√°sico rioplatense es un mundo aparte.

En la √ļltima fecha, deb√≠amos medirnos con Brasil. Solo serv√≠a un resultado: vencer a ese seleccionado que aun jugaba con camiseta blanca. ¬†Los brasile√Īos jugaron la Copa sin sus dos grandes figuras, el defensor Domingos Da Gu√≠a – campe√≥n con Boca Juniors en 1935 – y Leonidas Da Silva, el Diamante Negro. Pero el tridente ofensivo era de temer: Fantoni, Tim y Patesko.

 

La notable selecci√≥n brasile√Īa.

 

30 de enero de 1937. El equipo que venció 1 a 0 a Brasil, permitiendo el desempate. Tres veteranos Profesores en el equipo titular: Guaita, Scopelli y Zozaya. Varallo y el Chueco miran para abajo. La pelota blanca para jugar de noche.

Cuando cay√≥ la noche del s√°bado 30 de enero de 1937, una multitud ya hab√≠a colmado los tablones sanlorencistas. M√°s de setenta mil espectadores para ver el partido definitorio. El Negro Manuel Seoane oficiaba como entrenador, pero el equipo lo armaban los dirigentes. Medio equipo afuera. Los once para ganar o ganar fueron Fernando Bello; Oscar Tarrio y Juan Iribarren; Antonio Sastre, Jos√© Mar√≠a Minella y Celestino Mart√≠nez; Enrique Guaita, Francisco Varallo, Alberto Zozaya, Alejandro Scopelli y Enrique Garc√≠a. Fue el propio Chueco, comenzada la segunda etapa, qui√©n marc√≥ el √ļnico gol que determin√≥ la victoria nacional.

Igualados en puntos, la reglamentaci√≥n se√Īalaba la necesidad de un partido desempate. El mismo deb√≠a jugarse cuarenta y ocho horas m√°s tarde. Fue as√≠ que la noche del lunes 1 de febrero, nuevamente la multitud colm√≥ el Gas√≥metro. Luis Fazio – central de Independiente – ingres√≥ por Iribarren. Ernesto Lazzatti por Minella. Roberto Cherro por el Conejo Scopelli.

Brasil vistiendo una camiseta especial: blanca con cuello azul.

En la previa, los brasile√Īos se quejaron del √°rbitraje. Por reglamentaci√≥n deb√≠a ser nuevamente el uruguayo Anibal Tejada quien conduciera las acciones. Para no generar controversias, Luis Angel Mirabel dirigi√≥ el encuentro.

Fue un partido intenso. De dientes apretados. Cualquier chispa pod√≠a desatar el incendio. En el Sudamericano de 1925, el √ļltimo partido entre argentinos y brasile√Īos se hab√≠a desmadrado. Partido jugado en cancha de Sportivo Barracas. En H√©roes de Tiento se puede leer: ¬ęLos golpes volaron en todas direcciones. El campo de juego de Sportivo Barracas fue inmenso ring de lucha libre. El m√°s desaforado fue el brasile√Īo Pamplona. Cuando la situaci√≥n pareci√≥ componerse, el defensor Helcio golpe√≥ en la espalda a Cerrotti. Nuevamente el caos. Pasada casi media hora, el √°rbitro uruguayo Manuel Chaparro continu√≥ el partido sin expulsados¬Ľ.

 

Antonio Sastre cambiándose antes de un partido del Sudamericano 1937. Otro hombre orquesta. Siendo delantero, podía jugar en cualquier lugar, y lo hacía de lujo.

 

Apenas comenzado el partido, el zaguero brasile√Īo Britos baj√≥ de una patada a Cherro. La respuesta de Cabecita de Oro fue otra patada. El √°rbitro pidi√≥ serenidad sin expulsar a los futbolistas. A los 13 minutos fueron Garc√≠a y Barbosa, el otro central brasile√Īo, quienes comenzaron a pelearse. Ese clima de nervios se desmadr√≥ a los 36 minutos del primer tiempo: violenta infracci√≥n de Domingos Spitalletti a Pancho Varallo. Todos los futbolistas a los golpes, incluidos suplentes. Algunos muchachos saltaron el alambrado y se metieron en el campo de juego. Los futbolistas visitantes corrieron en estampida hacia el t√ļnel.

Vicente de la Mata. 19 a√Īos. Fue el √ļnico futbolista del interior convocado al Sudamericano de 1937.

Luego de cuarenta largos minutos, el partido se reanud√≥. A esa altura, una enorme cantidad de polic√≠as rodeaban el campo de juego. Pero tan solo dos minutos despu√©s de la reanudaci√≥n, un nuevo incidente. Violento foul de Brandao a M√°ximo Zozaya que el √°rbitro no cobr√≥. El brasile√Īo se lanz√≥ al ataque perseguido por Cherro qui√©n se lanz√≥ con sus dos pies hacia adelante buscando el bal√≥n. Otro foul violento. Pero est√° vez Cunha agredi√≥ a Cherro con una trompada en pleno rostro. Una nueva gresca. Luego de otros largos minutos, el √°rbitro decidi√≥ dar por terminado el primer tiempo. Aun restaban por jugarse seis¬†minutos de partido oficial.

Cambio para el segundo tiempo. Carlos Peucelle ingresó por un muy nervioso Cherro. Minutos más tarde, ante la insistencia general, el veterano Bernabé Ferreyra ingresó por Don Padilla Zozaya. El cero seguía sin quebrarse. Faltando seis minutos para la conclusión del partido Рy con el tiempo suplementario como una realidad Рingresó el joven Vicente De la Mata por el lesionado Pancho Varallo. Este será un cambio fundamental.

Sastre y de la Mata en el vestuario. Allí nació el apodo de Capote.

El pibe De la Mata,¬†19 a√Īos cumplidos el 15 de enero, era la figura de Central C√≥rdoba de Rosario. Debut√≥ en la primera del club de barrio La Tablada en 1935, armando ataque junto a una gloria que se desped√≠a: Gabino Sosa. El d√≠a siguiente de su cumplea√Īos fue el partido con Per√ļ. Ingres√≥ en el segundo tiempo por Roberto Cherro. Apenas toc√≥ la gramilla, se le acerc√≥ el Cuila Sastre, figura de Independiente. Le dijo: ¬ęPibe, juntate conmigo que entre los dos vamos a hacer capote‚ÄĚ. Nac√≠a su apodo para la eternidad. Al d√≠a siguiente, De la Mata firm√≥ contrato con los Rojos de Avellaneda. El pase se pact√≥ en 27.000 pesos, mucho dinero para un juvenil.

De la Mata hab√≠a sido titular en la derrota ante Uruguay. Su actuaci√≥n no fue la mejor. En el entretiempo¬†fue reemplazado por Alberto Zozaya. Se deprimi√≥: ¬ęCuando me sacaron con los uruguayos, me desmoralic√©. Sudado, me qued√© a ver el segundo tiempo. Me enferm√©, no s√© si de enfermedad o de amargura. Ahora hice los goles, pero yo quer√≠a jugar m√°s, y no jugu√©¬ę, declar√≥ tiempo despu√©s a El Gr√°fico. Pero aquella noche final ante Brasil, la gloria fue toda de √©l.

Febrero de 1937. De la Mata l√°mina de El Gr√°fico luego de sus goles en el Sudamericano.

El tiempo reglamentario finalizó 0 a 0. Se debían jugar dos suplementarios de quince minutos. Faltaban veinte minutos para la una de la madrugada del martes 2 de febrero. Cuatro minutos de juego. Peucelle tocó al Chueco García. En velocidad superó a Britto y Barbosa. Centro alto para Bernabé Ferreyra, que fue anticipado por el arquero Jurandyr. La pelota que queda boyando y el remate de De la Mata hacia la red. 1 a 0. Cuatro minutos mas tarde, el segundo gol argentino. Centro de Peucelle que fue conectado por el rosarino. Delirio en las tribunas. Miles de antorchas que saludaban al campeón continental. Eran casi las dos de la madrugada.

Una vez en el vestuario, la foto hist√≥rica: Bernab√©, el veterano de mil batallas, abrazando al pibe que comenzaba a hacer historia. El trasvasamiento generacional. Las figuras que comenzaron en el estertor del llamado amaturismo se desped√≠an de la selecci√≥n nacional: Enrique Guaita, Alberto Zozaya, Alejandro Scopelli, Bernab√© Ferreyra, Carlos Peucelle y Pancho Varallo. Comenzaba otra etapa, inmensa para el f√ļtbol argentino.

 

(*) Periodista. Autor de Héroes de Tiento. Conductor de Abrí la Cancha (Lunes a viernes, de 20 a 21hs, por Radio Gráfica FM 89.3)

 

 

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