Daniel Bayo: memorias de un prócer del Bosque

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Daniel Bayo es un s√≠mbolo de Gimnasia. Figura del equipo que realiz√≥ una gran campa√Īa en 1962. En di√°logo con Abr√≠ la Cancha, desgran√≥ su carrera. El Lobo del 62. Adolfo Pedernera. Su deuda con Racing. River Plate. Renato Cesarini. La m√≠tica final ante Pe√Īarol en Santiago de Chile. El hombre y sus circunstancias. Una charla que es un testimonio de una √©poca.

Por Carlos Aira (@carlosaira11)

 

 

El estadio del Bosque y una imagen de sus comienzos. A√Īo 1961.

EL PRINCIPIO DEL CAMINO: ¬ęLo m√≠o fue bastante sui generis. Me gustaba jugar al f√ļtbol pero en mis c√°lculos jam√°s figur√≥ jugar en Primera. No tuve una premonici√≥n. No persegu√≠a a ultranza el objetivo de llegar a Primera. Jugaba porque me gustaba, y como el hecho de poder llegar a una Primera es una cosa tan sesgada, en el sentido de que intervienen un mont√≥n defactores, no solamente la capacidad y las condiciones f√≠sicas y t√©cnicas del jugador. Hay que tener otras cosas tambi√©n. Suerte, gustarle al t√©cnico, tratar de llegar, despu√©s de llegar poder mantenerse, y todo lo dem√°s… Pero de todas maneras, cuando estaba en la Tercera Divisi√≥n, se me despertaron un poco las ganas de todo eso. Sobre todo porque tengo un hermano mayor, que es Diego, que estuvo en Espa√Īa. Cuando volvi√≥, pudimos jugar juntos¬Ľ. ¬†

 

YO Y MIS CIRCUNSTANCIAS: ¬ęMiguel Ignomiriello era el t√©cnico general de todas las divisiones menores. El tuvo mucho que ver en mi carrera. Lo que pasa es que esto es muy din√°mico y cambiante. Llega el 1%, el otro 99 se queda por distintas razones.¬†Y muchas veces aquellos que llegan son mejores que los que llegaron. Pero as√≠ es la vida, en todo sentido, ¬Ņno? Ortega y Gasset dec√≠a ‘Yo soy yo y mis circunstancias‘. Las circunstancias a veces hacen que las cosas no se den como uno quiere, entonces se postergan muchas cosas, o al rev√©s. Cuando se dan como uno lo prefiere, lo alienta a poder escalar los escalones que faltan para llegar arriba de todo, a donde uno desea¬Ľ

 

EL DEBUT EN PRIMERA: ¬ęLlegu√© a primera en forma ins√≥lita. Es una an√©cdota un poco risue√Īa para m√≠, pero no para qui√©n le ocurri√≥. En Gimnasia hab√≠a un jugador que hab√≠a sido de Racing, Natalio Sivo, y yo estaba en Tercera Divisi√≥n. El martes, en la primera pr√°ctica, salen todos los jugadores quienes dejaban en la puerta del estadio, frente al Bosque, sus coches estacionados.¬†Cuando termin√≥ el entrenamiento, un compa√Īero dio marcha atr√°s a su auto y le apret√≥ la rodilla a Sivo contra el auto de atr√°s. Obviamente, Natalio Sivo no pod√≠a jugar. Entonces me llama el t√©cnico, sin conocerme. Era Cacho Aldabe. Me dice ‘¬ŅUsted es Daniel Bayo? Venga a entrenar ma√Īana porque el domingo debuta en primera‘. As√≠ fue mi debut en Primera. Son las circunstancias que me llevaron a m√≠. A lo mejor, si no hubiese sido esa hubiese seguido jugando bien y hubiese debutado igual. Pero me refiero a que hay un mont√≥n de factores externos, que son inmanejables, que son los que por ah√≠ lo llevan a uno a tener la posibilidad de lograr algo, que s√≠ le gusta, lo necesita, porque es su vocaci√≥n. Y que a veces se da por circunstancias fortuitas, como en m√≠ caso¬Ľ. ¬†

 

Davoine, Bayo e Isella. Mediocampo de Gimnasia a comienzos de los 60s.

GIMNASIA 8-1 RACING, EN 1961: ¬ęObviamente, para poder salir campe√≥n hay que tener un equipo competitivo y con las capacidades necesarias durante mucho tiempo, porque el campeonato era de treinta y dos partidos, ida y vuelta. Nosotros le pudimos hacer ocho goles al campe√≥n. No es una cosa razonable, ni la diferencia fue tal. Simplemente fue una de esas circunstancias que se dan. Habremos tenido diez opciones de gol, pudimos meter ocho. Esa fue la raz√≥n por la cual se le gan√≥ 8 a 1 a Racing. Si uno comparaba equipo contra equipo, ellos eran mucho m√°s equipo que nosotros. Pero la suerte nos acompa√Ī√≥ a nosotros y le dio la espalda a Racing. ¬ŅSi jugaron desconcentrados porque hab√≠an sido campeones d√≠as atr√°s?¬†¬†Ese es el argumento que se esgrimi√≥ para justificar por all√≠ una derrota tan abultada. Pero Racing ten√≠a un excelente equipo. Jugaban jugadores con mucha capacidad. Corbatta, Pizzutti, Mansilla, Sosa, Bel√©n. Esa es la delantera. Y Gimnasia hizo lo que pudo hacer, se le dio la buena, y cuando uno pasa los tres goles, todo se hace m√°s f√°cil para el que tiene los tres goles a favor, y muy cuesta arriba para el que los tiene en contra. Porque la parte an√≠mica juega un papel muy pero muy importante en el desempe√Īo un jugador durante los noventa minutos en un partido de f√ļtbol¬Ľ. ¬†

 

¬ęEl hombre y sus circunstancias¬Ľ (Ortega y Gasset)

EL FUTBOL, UN ESTADO DE √ĀNIMO: ¬ęYo pienso que es as√≠. Las condiciones personales, las capacidades que uno puede tener, no siempre se pueden demostrar porque, en definitiva, en el f√ļtbol como en cualquier actividad de la vida, el futbolista es un ser humano como cualquiera.¬†Y lo que uno hace, lo que uno proyecta, lo que uno tiene para hacer para adelante, est√° directamente ligado a un estado de √°nimo tambi√©n, y a una cantidad de sensibilidades que el jugador tiene. Hay gente a la que no le importa nada, hay gente que por ah√≠ tiene problemas con la familia y llega a la cancha y no est√° concentrado totalmente para jugar el partido. Porque es un ser humano, hay que entenderlo, es as√≠. Esto es una perogrullada, pero al mismo tiempo es una cosa real¬ę ¬†

 

ADOLFO PEDERNERA: ¬†¬ęDespu√©s de Cacho Aldabe vino un t√©cnico uruguayo que se llamaba Enrique Fern√°ndez Viola. Hab√≠a sido un t√©cnico que hab√≠a sacado campe√≥n a Real Madrid, a dos equipos italianos, era un hombre con mucha capacidad. El equipo de 1962 lo arm√≥ √©l. Y despu√©s tuvo un inconveniente. Un partido que perdimos con Estudiantes de La Plata en un cl√°sico. Se fue y vino Adolfo. Para m√≠ fue un grande, no solo en el f√ļtbol sino como persona, como ser humano. Yo guardo entre todos los recuerdos esos tres t√©cnicos que fueron los que a m√≠ m√°s cosas me ense√Īaron y por sobre todas las cosas me dieron ejemplo, que eso es lo importante. Enrique Fern√°ndez, Adolfo Pedernera y Renato Cesarini. Esos fueron los tres t√©cnicos que a m√≠ me ense√Īaron cosas. Adolfo era un tipo que ten√≠a una personalidad muy importante, muy fuerte, y aparte avalada por una carrera futbol√≠stica que, obviamente, hab√≠a que respetar, y se lo respetaba como tal. Lo que dec√≠a el t√©cnico era palabra santa. Sobre todo en aquella √©poca, donde creo que hab√≠a mucho m√°s respeto para todo, no solamente para el t√©cnico, sino que hab√≠a respeto con los refer√≠es, con los linesman… Antes no se pod√≠a ir con un refer√≠, insultarlo, empujarlo, escupirlo… No, hab√≠a que acercarse con las manos atr√°s y decirle ‘Me permite √°rbitro…’, y los √°rbitros dec√≠an ‘S√≠, s√≠, a ver…’ o no, no te daban bolilla. Y Adolfo Pedernera en ese sentido nos dio muchos ejemplos de c√≥mo ser ordenado en la cancha y de c√≥mo cumplir con todas las cosas que uno debe cumplir dentro del campo, para que todo se le haga m√°s f√°cil de acuerdo a las capacidades que uno puede tener, porque todos tenemos nuestras limitaciones. Era un motivador especial, ten√≠a una trayectoria futbol√≠stica, que creo que la conoce todo el mundo, y aparte de eso era una gran persona. Un ser humano con una sensibilidad especial, y se compraba la voluntad de todos. Si Adolfo te dec√≠a que hab√≠a que tirarse al foso porque era negocio, nos tir√°bamos al foso, esa es la realidad¬Ľ. ¬†

 

MAS DE ADOLFO…: ¬ęNunca lo escuch√© gritar desde el banco. El dec√≠a¬†‘Si yo no puedo perge√Īar una t√°ctica para el equipo contra el que el domingo tenemos que jugar, entre tanto bullicio…’ (porque antes las canchas estaban llenas de las dos hinchadas. No es como ahora, que se puede escuchar a un t√©cnico) ‘¬ŅPara qu√© le voy a gritar, si todo lo que ten√≠amos que hacer ya lo hablamos y practicamos durante la semana?’. El jugador est√° metido en el partido. Y ah√≠ que cuando la gente cree que los jugadores piensan en lo que van a ganar, son todas mentiras. El jugador piensa en ese partido, en lo que est√° jugando, y en que no quiere perder, por sobre todas las cosas. Entonces Adolfo dec√≠a ‘¬Ņpara qu√© les voy a gritar desde el banco si para corregir una cosa tengo que mover tres jugadores y tengo que hablar con uno que no me escucha porque la gente me lo tapa? Entonces es una tonter√≠a que me ponga a gritar para corregir algo que no puedo con alguien que no me escucha¬Ľ

 

2 de septiembre de 1962. Gran triunfo de Gimnasia en el Monumental. Arriba: Marinovich, Lejona, Galeano, Minoian, Daniel Bayo y Davoine. Abajo: Ciaccia, Prado, Rojas, Diego Bayo y Antonio.

GIMNASIA DE 1962: ¬ęLe cuento una an√©cdota m√°s porque creo que enriquece un poco la charla, ¬ŅNo? Nosotros en un momento dado fuimos a jugar un partido a Montevideo contra Pe√Īarol, donde, obviamente, Pe√Īarol ten√≠a aquel gran equipo de siempre.¬†O sea, Abbadie, Rocha, Spencer, Joya, Tito Goncalves, Mazurkiewicz. Fuimos y le √≠bamos ganando 2 a 0, y despu√©s nos empataron. No importa c√≥mo ni por qu√©, pero nos empataron el partido. Y yo, tuve la posibilidad de escuchar a Enrique Fern√°ndez Viola. ‘Escuchem√©’ le dijo al presidente del club, ‘si usted me compra cuatro jugadores, nos tiramos del campeonato‘. Eso fue en el a√Īo ’61. O sea que Gimnasia no puede lograr el campeonato, porque jugamos casi veintipico de partidos con el mismo equipo, cosa que es inusual. En este momento ser√≠a incre√≠ble que se puedan jugar veintitr√©s, veintid√≥s partidos con el mismo equipo. Minoian, Daboine, Galeano, Lejona, Marinovich, Daniel Bayo, Siasia, Prado, Alfredo Rojas, Diego Bayo y G√≥mez S√°nchez. Con dos cambios, Jer√≥nimo por Minoian, el arquero, o H√©ctor Antonio por Prado. Esos eran los √ļnicos dos suplentes que ten√≠amos. Entonces jug√°bamos infiltrados, jug√°bamos como pod√≠amos, nos hac√≠a fuerza todo el mundo porque Gimnasia iba primero. Pero no obstante eso, estuvimos una rueda completa sin perder, ganamos nueve partidos consecutivos,¬†y a lo √ļltimo ya no ten√≠amos m√°s fuerza. Realmente all√≠ las lesiones nos pudieron. Y hubo que apelar a jugadores hab√≠an estado todo el a√Īo inactivos pr√°cticamente, porque jugaban o en Tercera o no jugaban. Y formaban parte de un plantel que aparte de los que estaban jugando, ten√≠an la responsabilidad de venir a remplazar, en un equipo que va primero, que nunca hab√≠a so√Īado con un campeonato, tener que tomar la responsabilidad de jugar, no es f√°cil. Y c√≥mo no fue f√°cil as√≠ nos sali√≥.¬†Tambi√©n nos abandon√≥ la suerte, las circunstancias fueron esas, y¬†Gimnasia, que consigui√≥ un tercer puesto que tendr√≠a que haber sido glorioso, porque arriba de nosotros estuvieron Boca y River, termin√≥ siendo en definitiva un fracaso. No para nosotros, porque sabemos todo lo que nos jugamos y todo lo que dimos por ese campeonato. Y bueno, no se pudo dar, y uno tiene que conformarse con lo que la vida, y las circunstancias y la vida y la realidad le dicen¬Ľ. ¬†

 

27 de septiembre de 1964. Triunfo de Racing sobre Boca 1 a 0. Daniel Bayo junto a Orestes Osmar Corbatta.

SU PASO POR RACING: ¬ęEn 1964 me contrat√≥ Racing. Hubo un recambio de nombres muy importante pero a m√≠ me pas√≥ de todo. Tuve¬†hepatitis, una operaci√≥n de meniscos, una retinitis erosiva, y no s√©… Me faltaba dar, creo, una sola materia para recibirme de m√©dico, porque todas las dem√°s pestes las tuve una atr√°s de la otra. Yo no le rend√≠ a Racing y estoy en deuda con su gente, es verdad. Porque me compraron como una figura, y en definitiva yo no le pude pagar y redituar con mi juego, con lo que pod√≠a haber dado por esa camiseta como deb√≠a. Porque yo soy un convencido de que el f√ļtbol es un trabajo como cualquier otro. Y cuando uno llega a una instituci√≥n, esta le presta una camiseta que tiene su gloria, m√°s o menos pero tiene su gloria, tiene su historia. Y a esa camiseta uno la debe defender porque tiene que defender la historia y la gloria que esa historia le propone. Entonces, cuando me dec√≠a Adolfo ‘No hay mayor satisfacci√≥n que la del deber cumplido’, ten√≠a raz√≥n. Porque lo m√≠o fue decepci√≥n en Racing, porque no pude cumplir lo que ten√≠a que cumplir con la gente de Racing. Pero bueno, tambi√©n, vuelvo a reiterar, es todo producto de las cosas, de las circunstancias. A m√≠ me toc√≥ esa, y en ese momento, despu√©s estaba Sacchi, Anido, Mart√≠n qued√≥… Despu√©s Sacchi se fue, apareci√≥ Perfumo, aparecieron Basile y el Panadero D√≠az, apareci√≥ Coco Rulli, que ya estaba. Pastoriza va a Independiente y yo me voy a River, y viene Mori, de Independiente creo, a jugar de cinco. Cambia la delantera, porque juegan con otros jugadores, viene el Bocha Maschio, hicieron un equipo distinto, y bueno… Cambi√≥ el t√©cnico tambi√©n, Jos√© Pizzutti, y las cosas se dieron de esa manera. Y me parece que lo lograron, y lo lograron con los m√©ritos necesarios e hizo muchas cosas muy bien Racing para poder lograr ese campeonato. Siempre digo que qued√© en deuda con Racing. Siempre ped√≠ disculpas a la gente de Racing por no haberle podido rendir¬ę.

 

10 de febrero de 1966. Tapa de El Gr√°fico en su debut con la camiseta de River con gol a Boca Juniors.

RIVER 1966-67: ¬ęLlegu√© a River a comienzos de 1966 y el primer partido era contra Boca por la Copa Libertadores. Ah√≠ tambi√©n hubo una historia.¬†Renato Cesarini, que era tambi√©n un hombre muy especial, de qui√©n guardo siempre el mejor de los recuerdos, me dice: ‘Oiga, Bayo, venga. ¬ŅUsted se anima a jugar contra Boca?‘, entonces yo le dije ‘¬ŅY para qu√© me compraron maestro? Yo utilero no puedo ser porque no tengo idea. Pero, ¬Ņusted me tiene confianaza?’ Dice ‘S√≠, le tengo mucha confianza. Para m√≠ usted, funcionalmente, es el mejor cinco que yo tengo‘. ‘Bueno, entonces no lo dude. Pongam√©, y va a ver c√≥mo yo le rindo’. As√≠ qued√≥ la cosa, y yo as√≠ debut√© contra Boca Juniors en el primer partido que River jugaba por Copa Libertadores de Am√©rica. Ese fue el primer partido que River debut√≥ en la Copa Libertadores de Am√©rica, y me toc√≥ hacer el segundo gol, el primero lo hab√≠a hecho Sarnari. Y despu√©s Alfredo Rojas hizo el 2 a 1. Y bueno, para m√≠ fue una satisfacci√≥n enorme, fue un volver a vivir. Yo reviv√≠, renac√≠ al mundo futbol√≠stico en ese partido. Porque tambi√©n hay un mont√≥n de an√©cdotas, que no se las puedo contar porque ser√≠a muy largo. En la cual intervino el presidente, Liberti, donde hab√≠a una serie de cosas que arreglamos entre √©l y yo, que solo √©l y yo sabemos que las arreglamos. Yo quer√≠a jugar en River, jugu√© en River y me d√≠ ese lujo, y la verdad que estoy muy feliz por haber sido futbolista, y haber participado en todos los equipos que particip√©. Porque en todos ellos siempre me llev√© la gran satisfacci√≥n de, por lo menos desde donde pod√≠a, dej√© lo mejor¬Ľ ¬†

 

Renato Cesarini: una biblia de f√ļtbol.

RENATO CESARINI: ¬ęEra un hombre muy inteligente, que entend√≠a el f√ļtbol, que sab√≠a lo que hab√≠a que hacer. El siempre dec√≠a:¬†‘Si ustedes hacen lo que practicamos en la semana, que es lo que uno piensa pensando en el equipo contrario, c√≥mo juega, cu√°les son sus debilidades, sus cosas positivas…‘ Yo pienso que en el f√ļtbol cuando uno es previsible, es mucho m√°s f√°cil ser derrotado. La imprevisibilidad en el f√ļtbol tiene un gran regalo adicional, un plus, que es que el otro equipo no espera que uno haga algo que no est√° acostumbrado a hacer. Eso descoloca mucho el plan del contrario. Y Cesarini ten√≠a muchas cosas de esas. Nos hac√≠a hacer cosas que el rival no esperaba, y eso nos dio sus frutos. Era un hombre muy inteligente, muy compa√Īero del jugador, muy buena persona, muy serio para todo lo que hac√≠a¬ę. ¬†

 

3 de abril de 1966. River volvi√≥ a ganar en la Bombonera luego de 11 a√Īos.

FINAL DE LA LIBERTADORES 1966: ¬ęJustamente la analizo con sus circunstancias. Voy a tratar de ser lo m√°s expl√≠cito posible. En aquella √©poca los cambios se pod√≠an hacer antes de los 44 minutos del primer tiempo. Yo estaba junto al peruano Miguel Loayza sentado en la primera fila de plateas. Cuando se lesiona S√°inz, Loayza me dice¬†‘preparate, flaco, que ten√©s que entrar vos’. O sea que lo razonable hubiese sido que hubiese entrado yo por c√≥mo estaban las cosas. Le digo ‘No, esper√° que me llame el t√©cnico, no puedo ponerme yo solo, esper√°’. Yo s√≠, yo quer√≠a jugar y sab√≠a que era, a lo mejor, lo que correspond√≠a. En la mente del 90% de la gente estaba que ten√≠a que entrar Bayo, porque ¬ŅQu√© hab√≠a que hacer? Que Solari fuera a la punta a marcar a Joya, o que fuera yo a marcarlo y seguir con el esquema que ten√≠a. River Plate le iba ganando 2 a 0 a Pe√Īarol y era el due√Īo absoluto del partido, hac√≠a lo que quer√≠a. Los jugadores de Pe√Īarol, dicho por mis compa√Īeros, les ped√≠an que no le hicieran m√°s goles porque con el 2 a 0 entraban bien a Uruguay, no ten√≠an problemas. M√°s de tres ya era un poco denigrante, ¬Ņno? Jugar una final y perderla por m√°s de tres goles, sobre todo en aquella √©poca, era bastante feo. Entonces, cuando yo veo que Cesarini hacer parar a Lallana, me quedo quieto, no digo nada. En ese momento, Antonio Liberti estaba en el palco oficial con Jos√© Curti, que hab√≠a sido un ayudante de Renato, y le dice ‘And√° y decile a Renato que revea, y que lo repiense, porque el que tiene que entrar es Bayo‘. Baj√≥ corriendo Jos√© Curti, y cuando lleg√≥ ya el cambio se hab√≠a hecho. Cuando termin√≥ el partido y perdimos 4 a 2 no te puedo decir lo que era el vestuario. Una cantidad de defraudaciones personales, pero no por haber defraudado el uno al otro, sino que era que uno esperaba un partido que estaba ganado, estaba ganado en todos los lugares que uno pudiera ver. ¬ŅEntonces qu√© pas√≥? Pas√≥ que Renato pens√≥ lo siguiente: ahora Pe√Īarol tiene que atacar, y yo voy a tener espacios. Si yo tengo espacios con un delantero como Lallana, gran cabeceador, un buen jugador de f√ļtbol, muy r√°pido, yo le hago el tercero y se termina el partido, ac√° se termin√≥ el partido. Y eso fue lo que el pens√≥, porque el t√©cnico tiene el partido dentro de la cabeza, antes, la semana antes, durante el partido, el primer tiempo, en el intervalo, y durante el segundo tiempo tambi√©n. Entonces el opt√≥ por eso y se equivoc√≥. Y despu√©s me dijo a m√≠, ‘Daniel, le pido perd√≥n. Este partido lo perd√≠ yo‘, esto es una infidencia, yo jam√°s lo coment√©, ‘el partido lo perd√≠ yo. Si yo lo pongo a usted no pierdo‘. Pero bueno, la circunstancias fueron que en vez de hacer River el tercero, Pe√Īarol hizo el primero. 2-0, 2-1 o 3-0 no es lo mismo. Y River opt√≥ por defenderse, tampoco estaba Juan Carlos Guzm√°n, tampoco jug√≥ el flaco ese d√≠a. Era un baluarte en el centro de la defensa. Si yo entraba no cambiaba mucho, pero nadie tampoco puede asegurar que si entraba Bayo ese partido se ganaba. Eso es una utop√≠a. Futurolog√≠a no puede hacer nadie, ni nadie puede asegurar un resultado antes. Con el diario del lunes podemos hablar much√≠simo. Pero sin el diario del lunes, cuando hay que tomar las decisiones, las decisiones se sabe qu√© pas√≥, despu√©s. Cuando uno tiene un problema o una disyuntiva, toma una decisi√≥n. Cuando lo hace, se termin√≥ esa disyuntiva. Lo que hay que ver despu√©s, es si lo que uno hizo le da buen resultado, o es peor que el problema que ten√≠a antes. Y eso fue lo que le pas√≥ a River. Las circunstancias, la suerte, le dieron la espalda, y le dieron el frente a Pe√Īarol. As√≠ lo veo yo¬ę

 

Entrevista realizada por Carlos Aira y Nehuén Ríos en Abrí la Cancha (Lunes a viernes, de 20 a 21hs. Domingos, de 23 a 00hs) Desgrabación realizada por Martín Gorojovsky

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