Copa del Mundo 2026. Dia 13: Cine de terror y la doble vara de la FIFA

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Entre el cumpleaños de un Messi récord, la polémica enmienda que castiga a los periféricos y el rugido de Cristiano Ronaldo, la Copa del Mundo de 2026 deja al desnudo el verdadero color del dinero.

Por Carlos Aira

 

Esta Copa del Mundo sigue su curso. Millones de espectadores llenan las tribunas y la pasión del fútbol vuelve a girar detrás de una pelota. El universo entero está pendiente de los grupos, los goles, los desempates olímpicos y los futuros cruces de dieciseisavos de final.
Hoy, precisamente, cumple 39 años Lionel Messi. Cuando el crack rosarino juegue su próximo partido mundialista, igualará la línea de Ángel Labruna, quien disputó con esa misma edad la Copa del Mundo de Suecia 1958. En aquella oportunidad, la lesión del Mono Zárate obligó a la convocatoria del veterano delantero riverplatense, que llegó a Estocolmo tras un vuelo tortuoso dentro de una cáscara de nuez, según sus propias palabras.
Sin embargo, este Mundial ya está atravesado por sus primeras polémicas. Disputas que crecen de manera larvada porque en este universo FIFA —donde todo se maquilla para parecerse más al mundo mágico de Disneyworld que a la cruda realidad de dos equipos compitiendo con adrenalina y pasión— la polémica enmienda Vinicius-Prestianni está dejando mucha tela para cortar. ¿Qué es lo que busca la FIFA? ¿Un fútbol ajeno a las problemáticas sociales? ¿Un escenario de actores inmaculados? ¿O convertirse, acaso, en un ente de control social a nivel planetario? Es inevitable preguntarse por qué Gianluca Prestianni se convirtió en el villano global, mientras que Kylian Mbappé, quien le dijo barbaridades al delantero argentino sin taparse la boca y sin escrúpulo alguno, no recibió sanción alguna.
No importa; ya sabemos cómo nacen estas cosas. En esta Copa del Mundo, la penalización por taparse la boca para proferir insultos ya se cobró su primera víctima, y es un viejo conocido de nuestro fútbol: Miguel Almirón, el crack paraguayo que vimos brillar en aquel gran Lanús campeón de 2016. El guaraní fue expulsado en el partido ante Turquía y se perderá un duelo vital de la albirroja ante Australia.
Es aquí donde emerge la doble vara. En el encuentro entre Inglaterra y Ghana, el inglés Jude Bellingham también se dirigió a un rival tapándose la boca durante una discusión con Jordan Ayew. Sin embargo, no fue sancionado, lo que desató las protestas de Paraguay y reavivó el debate sobre la llamada «Ley Vinicius».
Esta diferencia de criterios de la FIFA hace recordar a El color del dinero, aquella gran película protagonizada por Paul Newman y Tom Cruise. Almirón es un enorme jugador, pero de un país periférico; nada más. Bellingham, en cambio, es futbolista del Real Madrid y el rostro global de una multinacional como Adidas. Pertenecer, evidentemente, tiene sus privilegios.
Parafraseando al Indio Solari, tan presente en estos días: rockeros bonitos, educaditos. Con grandes gastos, educaditos. Emboquen el tiro libre, que los buenos volvieron… y están filmando cine de terror.
UN POCO DE FUTBOL
Portugal debía levantar el pagaré que había dejado tras su empate inicial ante el Congo, y lo hizo con creces: goleó 5 a 0 a una Uzbekistán que desplegó un fútbol de una lentitud más propia de México 86 que de este vertiginoso Mundial de 2026. Con 41 años a cuestas, Cristiano Ronaldo anotó dos goles y su estrella comienza a agigantarse en el firmamento mundialista.
Por su parte, la Colombia de Néstor Lorenzo derrotó al Congo sobre el final del partido gracias a un solitario gol de Daniel Muñoz, justo cuando el encuentro ingresaba en la cuenta regresiva de la desesperación. El próximo choque entre lusos y colombianos no solo definirá el liderato del Grupo K, sino que también pondrá de relieve el verdadero presente de cada selección. Para los congoleños, en tanto, una victoria ante los uzbekos en la última fecha podría dejarlos en carrera dentro del lote de los mejores terceros, permitiendo que la figura de Patrick Lubumba siga enhiesta en las canchas del norte.
Por otro lado, luego del empate sin goles entre Inglaterra y Ghana —atravesado por la polémica del brujo que supuestamente mufó a Harry Kane, quien erró un gol increíble—, Croacia derrotó 1 a 0 a Panamá con un solitario tanto del veterano Ante Budimir. El histórico goleador del Osasuna apareció por el segundo palo para darle el triunfo a unos croatas que, de momento, poco se parecen a aquellos que protagonizaron los últimos dos mundiales. Panamá mostró un juego alegre que mereció mejor suerte pero, con dos derrotas a cuestas, ya tiene las cartas echadas sobre la mesa.
Periodista / Conductor de Abrí la Cancha / Autor de Héroes de Tiento y Héroes en Tiempos Infames. 

 

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