Roberto Rogel: un duro de aquellos, una charla con afecto

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Alguna vez, antes de una entrevista, le preguntĂł a un periodista si tenĂ­a puestas las canilleras. No fue necesario ponernos la protecciĂłn. Roberto Rogel, aquel duro de las defensas de Gimnasia y Boca de los 60s y 70s, en un mano a mano muy grato en AbrĂ­ la Cancha.

Por Carlos Aira (@carlosaira11)

 

Roberto Rogel. 18 años. Con la camiseta de Gimnasia de Mendoza.

AL LOBO MENDOCINO POR UNOS PANTALONES: Vengo de un hogar muy humilde. Mis viejos yugaban bastante paraque pudieramos tener arriba de la mesa esa felicidad que era un cafĂ© con leche, pan y manteca. De pibe era hincha fanĂĄtico de Independiente Rivadavia, pero a los 13 años me vio jugar en el barrio un entrenador de Gimnasia y me quiso fichar. Yo no querĂ­a saber nada con ir al clĂĄsico rival de la lepra. Éste hombre hablĂł con mi viejo. Yo estaba por comenzar el secundario y me padre le dijo a Ă©ste entrenador: – Mire, mi hijo necesita un par de pantalones largos para el colegio. Si el club se los compra, ficha para Gimnasia. Fue asĂ­ y terminĂ© en el Lobo mendocino, aunque parezca increĂ­ble».

 

GIMNASIA DE MENDOZA: «DebutĂ© con 16 años en la Primera de Gimnasia. Tuve el honor de jugar junto a VĂ­ctor Legrotaglie. Un futbolista excepcional. A la altura de los mejores de todos los tiempos. No sĂłlo dominaba el ritmo del propio equipo, tambiĂ©n – y eso era lo excepcional – el ritmo de los rivales».

 

 

GIMNASIA LA PLATA: «En 1963, Gimnasia La Plata vino a jugar a Mendoza. El equipo había hecho un campañón el año anterior, quedando muy cerca del campeonato. Yo en aquel momento jugaba de 5 antiguo, casi como un zaguero e hice un gran partido. A los dirigentes de Gimnasia La Plata les gustó mi actuación y pidieron que juegue un amistoso con ellos en San Juan. Como lo tenían que operar a Daniel Bayo me terminaron contratando. Tenía 19 años y siempre recuerdo el aliento que tuve de grandes compañeros, como los hermanos Bayo, Alfredo Rojas, Minoian o Marinovich. Pasé el exåmen y me llevaron a La Plata».

 

«JuguĂ© en Gimnasia entre 1963 y 1967. Tiempos de cambios tĂĄcticos, donde todos los equipos tenĂ­amos un par de jugadores que se destacaban para hacer frente a los grandes. El fĂștbol de aquel tiempo era muy bravo. La actitud del jugador era de no rendirse nunca. Gimnasia armĂł equipos muy combativos. En 1966 estuvimos a punto de sacarle el invicto al Racing de JosĂ© en Avellaneda y en la revancha empatamos 0 a 0. Pero lo que mĂĄs recuerdo de Gimnasia es su gente. Una hinchada muy intensa».

 

EL MAESTRO RUBEN BRAVO: «Cuando lleguĂ© a Gimnasia La Plata tuve a RubĂ©n Bravo como entrenador. Un verdadero maestro.  Un tipazo. Yo estaba a prĂ©stamo en Gimnasia y por eso no habĂ­a abandonado mi trabajo en una compañía de transporte, tan sĂłlo habĂ­a pedido el traslado a Buenos Aires. Entrenaba por la mañana y luego me tomaba el tren hasta ConstituciĂłn, donde estaban las oficinas. El Ășltimo Ăłmnibus salĂ­a a Mendoza a las diez de la noche y los viernes volvĂ­a a la concentraciĂłn a la medianoche. RubĂ©n Bravo tenĂ­a una capacidad humana tan grande que me esperaba con la comida caliente para que no cene solo. Esas cosas son inolvidables. Es muy grato poder reconocer a un grande. Siempre se dijo que fue el mejor cabeceador que hubo en nuestro fĂștbol. Yo te puedo decir que jugaba al fĂștbol-voley con nosotros y hacĂ­a cosas con la cabeza que nosotros no podĂ­amos creer«.

 

Roberto Rogel tapa de El Gråfico. Año 1971.

BOCA JUNIORS: «EntrĂ© en conflicto con Gimnasia por mi contrato. Boca querĂ­a comprar al tandilense Pardo, un muy buen delantero. Los dirigentes de Gimnasia le dijeron a los de Boca: AquĂ­ estĂĄ Rogel, tambiĂ©n se lo pueden llevar. Pero el problema fue que no se abriĂł el libro de pases entre el Metropolitano y el Nacional. Finalmente, lleguĂ© a Boca en septiembre de 1967. JosĂ© Silvero armĂł un equipo volante con el Flaco Menotti, Minoian y Alas, entre otros muchachos, e ibamos recorriendo el paĂ­s para no perder fĂștbol. Cuando pude firmar contrato debutĂ© en un amistoso ante la SelecciĂłn de HungrĂ­a. Fue el 17 de diciembre de 1967 y empatamos 3 a 3″.

«El gran equipo fue el campeón de 1969. Un equipo lujoso pero pråctico. Tenía un cambio de ritmo de mitad de cancha hacia adelante que era muy moderno para su época. El secreto fue la movilidad en conjunto. Hoy, todos los equipos mueven sus líneas para que el receptor sea el mejor, pero en aquellos años no estaba muy trabajado. Alfredo Di Stéfano laburó mucho esa idea de movilidad y precisión y construyó un gran equipo».

«Tuve un compañero de zaga fantåstico como fue el peruano Julio Meléndez Calderón. Jugaba de galera y bastón. El negro tenía una calidad tremenda y una velocidad notable que sabía utilizar. Si no podía anticipar dejaba que el delantero adelantara la pelota 30 centímetros, porque con la velocidad que tenía ahí sí le sacaba la pelota».

 

Fue un ciclo muy corto, pero el Boca dirigido por Alfredo Di Stéfano combinó equilibrio y potencia. Un equipo memorable.

 

BRASIL 0-2 ARGENTINA. MARZO 1970: «Agradezco que en esta charla recurden aquel gran triunfo nuestro en Beira Río. En agosto de 1969, Argentina quedó afuera del Mundial de México 1970. En marzo de aquel año viajamos a Brasil para jugar la Copa Roca. Fue tan poca la expectativa que viajamos el plantel, el cuerpo técnico, el utilero y nadie mås. Ni dirigentes ni periodistas. Con orgullo ganamos 2 a 0 al Brasil que meses después se consagró campeón del mundo. Me tocó marcar a Pelé y aun recuerdo el sonido de los tamboriles y las 120.000 personas que había en el estadio Beira Río. Reitero: es muy lindo que recuerden ese partido».

CONTROL DE PELOTA: «El fĂștbol actual tiene como clave el control de la pelota. Entiendo que todos los trabajos en la actualidad debieran hacerse con pelota para que la tĂ©cnica se vaya perfeccionando. El futbolista tiene que saber que hacer para dominarla con la cabeza, el pecho o el muslo. Pero todo eso hay que ejercitarlo. Todos los fundamentos tĂ©cnicos que se enseñan a un chico serĂĄ muy importante en su carrera futura.

 

12 de octubre de 1974. Roberto Rogel convierte, a España, el primer gol del ciclo Menotti.

 

CONCEPTOS: «Todo el mundo opina de fĂștbol porque cree o dice creer que sabe. No es asĂ­. En el fĂștbol hay que opinar con fundamento. Se habla mucho de fĂștbol pero no se sabe. Cada hincha es tĂ©cnico, dirigente y referee al mismo tiempo. Eso es pasiĂłn, no conocimiento. A mis alumnos en la Escuela de TĂ©cnicos Adolfo Pedernera les digo siempre que tienen que fundamentar cada uno de sus conceptos, porque eso estĂĄ faltando en nuestro fĂștbol: conceptos».

 

ROGEL ENTRENADOR: «Tuve una carrera larga. No puedo quejarme. Tal vez me faltĂł un poco de suerte. En VĂ©lez tuve dos ciclos maravillosos; con jugadores muy capaces. En LanĂșs dirigĂ­ aquel gran equipo de la temporada 1988/89. La gente siempre lo reconociĂł como lo que fue: un equipo que jugĂł muy bien en un campeonato muy dificil. El final fue muy triste porque perdimos el ascenso en la Ășltima fecha en el Chaco. El ĂĄrbitro no estuvo muy afortunado, pero son circunstancias del fĂștbol. A VillagrĂĄn le hicieron un penal clarĂ­simo en el primer tiempo y dijo que cobrĂł ley de ventaja. Pero seguimos, porque el amor que uno tiene por el fĂștbol nos obliga a seguir, aunque sigo soñando el tiro libre de VillagrĂĄn en el travesaño en el Ășltimo minuto«.

 

(*) Periodista. Autor de Héroes de Tiento. Conductor de Abrí la Cancha (Lunes a viernes, de 20 a 21hs, por Radio Gråfica FM 89.3)

 

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