Independiente 0 – 3 Vélez. Apertura 1995. Cualquier cosa antes que Racing campeón

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Para diciembre de aquel 1995, Racing Club acariciaba las tres décadas sin títulos. Mucho tiempo para un club tan grande.

En Agosto de aquel año un nuevo proyecto albiceleste se puso en marcha. Luego de una década de gobierno, Juan D´Stéfano había perdido la presidencia del club. El binomio Osvaldo Otero-Daniel Lalín tomaron la conducción. Un fondo de inversión aportó los más de diez millones de dólares para formar un equipo de ensueño. En pocos días llegaron nombres impensables: Rubén Capria, Marcelo Delgado, Claudio Ubeda, Sergio Zanetti, Silvio Carrario, Roberto Pompei entre otros.

La campaña del equipo fue de menor a mayor. En la 13º fecha, luego de un empate sin tantos ante Platense en Vicente López, la directiva despidió a Pedro Marchetta. Asumió en su lugar Miguel Angel Brindisi, quién el año anterior había logrado el Apertura y la Supercopa con Independiente.

A falta de seis jornadas para la finalización del certamen, nadie creía posible que se le escapara a Boca Juniors. El equipo de Diego Maradona y Claudio Caniggia. Más cuando en esa 13º jornada había derrotado a Vélez en la Bombonera.

Racing, remozado por el nuevo entrenador, cambió la línea de juego y llegaron los resultados. Luego de un empate ante Ferro en Avellaneda, se concadenaron las victorias: 0-3 ante un gran Lanús; 4 a 1 contra Newells en el Cilindro; el mítico 6 a 4 en la Bombonera y 2 a 0 ante Gimnasia en Avellaneda. A todo esto, Vélez había ganado todos sus partidos.

17 de diciembre. Ultima fecha del campeonato. Vélez sumaba tres unidades más que Racing. La Academia podía aspirar a un desempate. Debían derrotar al ascendido Colón en Santa Fe. Pero los de Liniers tenían un reaseguro: jugarían contra Independiente…

En la Doble Visera el clima era de fiesta. En la tribuna de visitante por la proximidad de un nuevo título. En la local por la posibilidad de seguir sumando frustraciones a su archirival de barrio. Si existía algún atisbo de deportividad, se cayó a los 5 minutos de juego cuando Claudio Kobistij, defensor de Independiente, le cometió un penal imposible al Rifle Pandolfi.

La Academia se puso en ventaja en Santa Fe, pero poco le durará la alegría. Al penal convertido por Roberto Trotta se sumaron los goles de Patricio Camps y José Horacio Basualdo. Los dos últimos festejados por una enorme cantidad de hinchas de Independiente presentes en el estadio. A esa altura del segundo tiempo, Racing ya perdía 5 a 1 en el Cementerio de los Elefantes.

Racing esperará seis años y diez días para consagrarse campeón. Desde 1995, la vida de Independiente suma mas frustraciones que alegrías.

Por Carlos Aira

 

 

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