Historias mundialistas: Alemania Federal-Austria 1982: ¿La gran estafa?

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En 1982 tuvo lugar uno de los partidos más polémicos de la historia de los mundiales. Alemania venció por 1 a 0 a Austria, y ambos estuvieron satisfechos. ¿Fue un pacto sin honor, o tan solo aprovecharon una ventaja que les otorgaron las circunstancias?

Por Martín Gorojovsky

 

El inicio del Mundial de España presenció una de las grandes sorpresas de la historia de la Copa del Mundo. En la primera fecha del Grupo 2, la debutante Argelia venció por 2 a 1 a Alemania Federal. Se trató de la primera vez que un equipo africano vencía a uno europeo, el cual además era bicampeón mundial y es habitual candidato al título. El mundo conoció también la calidad del delantero argelino Rabah Madjer, quien pocos años después sería figura del Porto campeón de Europa y del Mundo a nivel de clubes.

 

16 de junio de 1982. ¡Sorpresa en Gijón! Argelia derrotaba 2 a 1 a Alemania Federal

 

El resultado era grave teniendo en cuenta que, según el reglamento del Mundial ’82, solo dos equipos pasaban a la siguiente fase. Pero los alemanes lograron recuperarse, y en la segunda fecha golearon por 4 a 1 a Chile, mientras que Argelia cayó por 2 a 0 ante Austria.
De esta manera, para la última fecha el panorama era el siguiente: Austria sumaba cuatro puntos, con tres goles a favor y ninguno en contra; Alemania y Argelia tenían dos puntos cada una, pero Alemania se ubicaba en el segundo puesto por tener mejor diferencia de gol (+2 frente al -1 de los argelinos); y Chile ya estaba eliminado. Es decir que los dos pasajes a la segunda fase aún no estaban definidos y los resultados de la última fecha podían determinar varios escenarios diferentes. Los tres equipos con chances de avanzar de ronda dependían, en mayor o menor medida, del resultado ajeno y la cantidad de goles que convirtieran o les convirtieran.

 

DEFINICION BAJO SOSPECHA

Los europeos contaban, sin embargo, con una pequeña ventaja. Argelia y Chile jugarían su partido un día antes, por lo tanto alemanes y austríacos iban a saber qué necesitaba cada uno para clasificar. Los africanos se impusieron por 3 a 2 ante los sudamericanos. Llegaron a irse tres goles arriba al término del primer tiempo, pero luego Chile arremetió y casi logra el empate. El saldo final era que, con un partido más, Argelia clasificaba como escolta de Austria, con cinco goles a favor y diferencia de gol neutra. Si Alemania no ganaba en su compromiso, lograrían una histórica clasificación.
Al día siguiente, Alemania se impuso por 1 a 0. Alcanzó a sus vecinos en puntos y diferencia de gol y se quedó con el primer puesto del grupo por haber convertido más goles que los austríacos, quienes clasificaron como escolta. Sin embargo, el desarrollo del partido quedó marcado como un ejemplo de estafa futbolística, porque después del tanto convertido por Horst Hrubesch, cuando apenas iban diez minutos del primer tiempo, los dos equipos dejaron de atacarse seriamente y se prestaron la pelota entre sí. El público presente repudió la maniobra, y hasta hoy no hay ojo bienintencionado que pueda ver el partido sin convencerse de que el resultado fue consensuado en algún momento previo. (En la foto puede verse a un jugador austríaco festejando ante el inminente fin del partido, en el que su equipo va perdiendo.)
Y aún así, ningún integrante de los planteles alemán y austríaco ha reconocido hasta hoy que el arreglo haya existido. De modo que el «Abogado del Diablo» puede argumentar que no hubo nada ilegal en lo que hicieron los dos equipos, dado que el reglamento no prohíbe que los partidos se desarrollen de la manera en que se desarrolló aquel Alemania-Austria. Incluso podría observarse que Argelia no supo cuidar una ventaja, el 3 a 0 parcial en su partido ante Chile, que la ponía a cubierto de cualquier especulación que hicieran los otros dos equipos.

 

EL DIA DESPUES

Desde luego, no hubo ningún tipo de sanción para los beneficiados. Lo más que pudo hacerse fue establecer, a partir del Mundial siguiente, que los partidos de la última fecha de la primera ronda siempre deben jugarse en simultáneo para evitar maniobras como la de esta historia. Pero el fantasma de la especulación podría reaparecer en el futuro cercano. ¿Cómo? Está previsto que a partir del Mundial 2026 el número de equipos participantes aumente a treinta y dos a cuarenta y ocho. La primera fase consistirá en dieciséis grupos de tres equipos cada uno. Al tratarse de zonas triangulares puede ocurrir que los dos equipos que jueguen en último turno entre sí se encuentren con una situación tal en la que un resultado les convenga a ambos para seguir en carrera, perjudicando al tercero.
(*) Periodista / Abrí la Cancha.

 

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