«Los clubes de barrio somos la Comunidad Organizada»

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Pedro Villarreal, presidente de la Unión Nacional de Clubes de Barrio, estuvo en Abrí la Cancha. En una larga entrevista junto a Carlos Aira, el titular de la Unión desgranó la realidad de los clubes de barrio.
LA IMPORTANCIA DE LOS CLUBES DE BARRIO: «En el Congreso organizado por el Movimiento Social del Deporte y la Universidad del Salvador quedó algo muy claro: los clubes somos muy importantes para el pueblo. Estuve en la misma mesa con dirigentes de la talla de Matías Mariotto o Rodrigo Daskal y me descolocó la afirmación de Daskal de que los problemas de los clubes AFA son similares a los clubes de barrio. Eso nos señala que los clubes de barrio estamos por el camino correcto.
EL TIEMPO DE LOS CLUBES DE BARRIO: «Lo digo a ustedes con conocimiento de causa: Hoy es el tiempo de los clubes de barrio. Llevo 15 años que vengo caminando los clubes porque un club de barrio es una elección de vida. Nosotros, junto a la iglesia, somos fundamentales hoy. Me encantó esa idea de las Tres C (Club, Colegio y Capilla) que planteó el Padre Pepe Di Paola, y que han levantado los Clubes Parroquiales. Pero ojo, nos tenemos que unir. No podemos andar peleándonos entre organizaciones provinciales, nacionales o parroquiales. Los clubes de barrio no nos podemos pelear porque el gobierno nacional nos está sacando todos los derechos».
LOS CLUBES Y LA COMUNIDAD ORGANIZADA: «Este gobierno vino a romper toda la comunidad organizada. Ellos quieren las SAD y no vienen solo por los clubes AFA. Quieren las SAD para hacer negocio inmobiliario con los clubes. Hay un montón de ejemplos de eso. Para mí, la SAD es cambiar la lógica societaria por una lógica accionista. La tendencia natural de nuestros clubes siempre fue el crecimiento: comprar un terrenito para hacer una nueva obra. Así fuimos creciendo desde la época de Perón. Yo sé que a los pibes de ahora no les llegamos tan fácil con Perón, porque ni saben qué pasó en la crisis de 2001. Pero hay que seguir trabajando con esos pibes, porque eso también es volver a Perón«.
EL CLUB DONDE EL ESTADO NO ESTÁ:  «El club cumple el rol de un estado ausente. Vienen los padres que dejan a sus hijos en el club y se van. Lo hacen porque saben que sus hijos tendrán, tal vez, su única comida en el día. No es lo mismo la realidad en Capital, Conurbano y el resto del país, y por eso es importante la preparación de nuevos dirigentes deportivos. Ojalá que un futuro surgan muchas dirigentas. ¡Lo importante que son las madres en los clubes! Ellas están hasta los últimos detalles. Cada día hay más dirigentas. No es un lugar ganado por un decreto, sino ganado a pulso y derecho propio. Un ejemplo claro es Marina Lesci: cada vez que habla ella nos emocionamos todos».
EL CLUB COMO UN ÁMBITO DE IDENTIDAD: «Yo jugué seis años en la primera de Sacachispas. Soy Villero de Soldati. No teníamos el colectivo que llegaba hasta Roca y General Paz, nos colábamos en el Premetro y nos encontrábamos con Roberto Larrosa, presidente del club. Mi club de barrio en La Matanza es la Sociedad de Fomento Vicente López y Planes. Hay más de 21.000 clubes de barrio en todo el país, y la Sociedad de Fomento también es un club. Mi club tiene dos canchas, pero también tiene una plaza y se estudia el Plan FINES. ¡Cómo no va a ser considerado un club por más que sea una Sociedad de Fomento! Como los clubes somos la Comunidad Organizada, la Unión Nacional de Clubes de Barrio estamos firmando convenios con las universidades porque tenemos que acercar a los chicos a la Universidad. Los clubes tenemos la obligación de rearmar el tejido social.
LOS POLITICOS Y LOS CLUBES DE BARRIO: «La política siempre es así con nosotros: Nos vienen a buscar los años impares y los años pares no pasa nada. No nos vamos a callar, porque sino solo nos vienen a buscar para hacer política en campaña. Nosotros hicimos la Ley de Clubes de Barrio y de Pueblo, pero hace más de una década que la política la tiene cajoneada. Nos falta la reglamentación que no se hizo con compañeros en el poder. El peronismo lo pudo haber reglamentado, pero no se hizo, al igual que la Asignación Universal por Hijo al Deporte. ¿Porque nuestros compañeros no la reglamentaron desde la política? Hay una deuda de los políticos con los clubes de barrio. Los estados nacionales, provinciales y municipales siempre van a estar en deuda con los clubes de barrio».

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