Apiladas Deportivas: ¿Qué futbol queremos? ¿La competencia o el blanqueo de capitales?

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La miga del deporte. Lo que decimos en Abrí la Cancha. ¿Qué hay detrás de las SAD? ¡Hay que terminar con las Cláusulas de Rescisión! La competencia del 2024.

Por Carlos Aira

 

Luego del parate estival regresaron las Apiladas Deportivas, un clásico dominical de Abrí la Cancha y Radio Gráfica. Fue difícil elegir el enfoque de hoy. La marcha del 24 de enero pasado puso a la Mesa Nacional del Deporte en el centro de la escena. Las políticas deportivas son un tema central para Abrí la Cancha, pero hoy le hincamos el diente a la actualidad de nuestro fútbol con temas relacionados con el juego y otros no tanto.
Terminamos el 2023 con una final de Copa entre Rosario Central y Platense. Un partido que movilizó una multitud hacia Santiago del Estero. ¿Por qué es importante este dato? Porque demuestra que no existen tan solo un puñado de clubes convocantes. Una final de dientes apretados que el elenco rosarino ganó por la mínima. Una final propia de un fútbol competitivo, donde el último no sale a perder por poco ante los poderosos. Este es el fútbol de nuestros dirigentes. Donde el trabajo cotidiano se refleja en competencia y excelencia en divisiones inferiores.  Un fútbol en el cual, en 2023, salvo River, el resto de los tradicionales grandes estuvieron lejos de cualquier ecuación de campeonato. Ahora, ¿Este es el fútbol que desean los empresarios? 
En este 2024 nuestro fútbol está ante la encrucijada que plantea el DNU presidencial.  Un fútbol empresarial no necesita competitividad sino previsibilidad. ¿El fútbol SAD desearía una final Platense-Central? La respuesta se cae de madura. Pero salgamos un segundo de las tramas deportivas que nos apasionan. Para nosotros, el fútbol es una pasión. Una pasión que desde Abrí la Cancha señalamos que es una notable industria cultural que brinda trabajo a miles de personas en forma directiva e indirecta. Nosotros tenemos esa mirada, pero al negocio global, el fútbol es un entretenimiento y espectáculo que brinda dos negocios fabulosos: desarrollo inmobiliario y blanqueo de capitales.
En un país donde su conducción no desea ningún tipo de control sobre el ingreso de capitales, nuestro fútbol puede convertirse en el paraíso de quienes desean hacer inmensos negocios con los ladrillos y el dinero de dudosa procedencia.  El gobierno habló de negocios y arriesgó la presencia del Chelsea y los siempre atractivos capitales del golfo arábigo. En verdad, busquemos ejemplos más a mano. Algunos andan pululando en nuestro fútbol desde hace tiempo. ¿Cual es el vínculo de muchos representantes con las corporaciones deportivas mexicanas? Las tierras de los clubes y la falta de control es una tentación para quienes desean lavar dinero non-sancto. Así como hay departamento a la venta «apto blanqueo», el fútbol argentino está ante el serio problema de convertir a sus clubes «apto blanqueo».
En 2017, Nicolás Russo, Presidente de Lanús señaló con valentía: «El fútbol es la principal actividad para el lavado de dinero«. En tiempos de gobierno de Mauricio Macri, apuntó: «Acá hay un gobierno de derecha que quiere las sociedades anónimas, pero sabe que no lo puede ganar porque no lo queremos ni hinchas ni dirigentes. Y como lo sabe, nos presiona para que estemos con la lengua afuera y nos transformemos en una Sociedad Anónima».
Un detalle, en el paquete de medidas del DNU, las Sociedades Anónimas no están obligadas a reportar operaciones de lavado de dinero.
EL CASO BARCO Y LA CLAUSULA DE RESCISIÓN: LA ESTRELLA DEL VERANO
Este verano de 2024 estuvo atravesado por las polémica salida de Ezequiel Barco de Boca Juniors. Un juvenil con proyección que abre un signo de interrogación en relación con el trato que tendrán nuestros clubes formadores con sus juveniles.
Barco apareció en la primera de Boca Juniors con solo 16 años. Desde un primer momento, su paso por el club estuvo atravesado por la conflictiva relación entre su representante Adrián Roucco – hombre ligado al tándem Macri-Angelici- y la conducción xeneize. Con un poco de exposición y bastante boom mediático, el futbolista activó su Clausula de Rescisión (US$ 9.000.000) y marchó al fútbol británico.  Un dinero muy por debajo del verdadero valor de mercado.
¿Qué es la Clausula de Rescisión? En estos días consultamos al Dr. Pablo Barbieri, especialista en Derecho deportivo, quién señaló: «La Clausula nació en Europa junto a la Ley Bosman (1995). Se trasplantó a Sudamérica con cierto grado de reticencia hasta regularse por un acuerdo entre AFA y Agremiados en diciembre de 2018. La Clausula es un pacto entre club y jugador en su contrato de trabajo en el cual se establece la extinción del contrato por parte del jugador en forma anticipada tras pagar el número pactado. Siempre hay un club atrás del pago de las mismas».  Barbieri agregó: «Es una solución de los grupos económicos, pero es un problema para los clubes formadores». 
Para que quede claro: un club de un país periférico en términos económicos jamás podrá hacerle a un futbolista con vuelo un contrato acorde al mercado global. Por ende – clausula mediante – será adquirido por el mercado central a un precio de saldo. Un ejemplo: si hubiera existido en 1977, Argentinos Juniors hubiera perdido a Diego Maradona por monedas.
Pero a la Clausula se suma otro tema que desnuda el Caso Echeverri: los juveniles que no quieren renovar vínculo y desean la libertad de acción. Hoy, los clubes tienen pocas herramientas para blindar su patrimonio. Para no perder varios millones de dólares, River Plate terminó firmando un contrato de venta con el City Group en el cual el fútbolista deberá ser titular en cierta cantidad de partidos de la Copa Libertadores 2024.
Explicar estos tema es fundamental para comprender futuros debates que atravesarán a nuestro fútbol. En estas horas está sonando con fuerza una medida que varios directivos están firmes en cumplir:  no firmar más contratos de juveniles con Cláusulas de Rescisión. ¿Apoyará AFA esta medida? ¿Qué posición tomarán los representantes, cada vez más influyentes en nuestro fútbol?
UN CALENDARIO HOMICIDA EN UN FUTBOL COMPETITIVO
La Copa de la Liga 2024 es una moneda al aire. En 20 días se disputarán seis fechas, casi la mitad de la fase regular. La primera fecha ya mostró sus credenciales: pocos triunfos locales y equipos grandes que no están dando la talla: Boca no pasó del empate ante Platense, Racing cayó en su casa frente a Unión; San Lorenzo demostró ante Lanús lo que advirtió el Gallego Insúa: necesita una gran lavada de cara. Tan solo Independiente ganó, corriendo muchísimo, ante el recién ascendido Independiente Rivadavia. 28 clubes en Primera División y 28 ilusiones, porque la Copa está al alcance de aquellos que entren en racha futbolera y tengan la menor cantidad de jugadores lesionados.
Disfrutemos la competencia. Los partidos de dientes apretados y resultados inciertos. Aunque existen los anticuerpos, tal vez en un futuro tengamos un fútbol de resultados puestos y un periodismo que jamás criticará un espectáculo. 
Periodista / Abrí la Cancha.

 

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