El Pato Gasparini: «Racing de 1980 es el único subcampeón recordado por todos»

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El Pato Gasparini. Un crack que brilló con luz propia en aquel Racing de Córdoba de los 80s y en Rosario Central, campeón 1987. Un talentoso de aquellos en una charla llena de recuerdos y emociones.

Por Carlos Aira (*)

 

SUEÑOS DEL FÚTBOL. “Desde chico jugaba en los baby fútbol. Eran dos o tres partidos por día. A los 12 años jugué toda la temporada en Instituto, pero con 13 años tenía que firmar con la Liga y me decidí a ir a Racing. En Nueva Italia hice toda mi carrera. Inferiores, sexta, quinta, cuarta y mi debut en primera con 18 años. Una época brillante del fútbol cordobés que comenzó a desvirtuarse cuando los grandes equipos de la provincia comenzaron a jugar en AFA. Ahora es una liga muy poco frecuentada por la gente, y más que todo, jugada por divisiones inferiores».

 

 

Un talento cinco estrellas surgido en Nueva Italia: Roberto Gasparini.

RACING DE CORDOBA: «El equipo que deslumbró al fútbol se generó a partir de 1976, cuando llegó Mario Spirópulos a la presidencia del club. Trajo algunos jugadores, pero fomentó a las divisiones inferiores. Racing fue campeón de Córdoba y clasificó, en 1978, por primera vez a un Nacional de AFA. El equipo tuvo una participación decorosa porque salimos cuartos en una zona de ocho equipos».

«En 1980 tuvimos una segunda oportunidad. Arrancamos el campeonato también con expectativas de hacer una buena campaña, tratando de llegar lo más alto posible, y llegamos a la cumbre. Nos faltó el último paso, pero este equipo quedó en la retina y el recuerdo de la gente porque debe ser el único subcampeón tan recordado. Tuvimos todo el apoyo de Córdoba que acompañó al equipo más humilde de la ciudad. Cuando nuestros rivales se dieron cuenta de lo que valiamos, nosotros ya estábamos agradados y formamos un equipo que acarició la gloria«. 

 

Año 1984. El Pato Gasparini marcado por medio Estudiantes de La Plata.

EL PATO, EL NUMERO 10 TALENTOSO: «Fisicamente no era rápido. Lo mio era la velocidad mental. Jugaba libre en la cancha, sobre todo por izquierda. Era un volante que se retrasaba y cubría la posición. Siempre buscaba mi lugar en la cancha y creo que todos los que han jugado en esa posición deben extrañar al talentoso que jugaba libre, que tenía cercanía al área y podía meter una pelota de gol.

«Hoy son pocos los que juegan en esa posición. Los talentosos terminan corriendo al marcador rival. Son pocos los que juegan con un volante de nuestras características. El último 10 clásico fue Juan Román Riquelme, pero después no hay ninguno con esas características. Cambió el fútbol y como se juega. Ahora corren más de lo que piensan y si el talentoso no corre tanto no le encuentran lugar en la cancha. Por eso muchos entrenadores optan por lo físico sobre lo técnico y tratan de usar las armas físicas, porque lo físico se puede mejorar con trabajo. Pero el talento, por más que estés todo el día explicándole, se complica. No le podés meter en la cabeza como hacer un pase o un cambio de frente a quién no sabe como hacerlo».

 

EL PATO Y LA SELECCIÓN: “Me tocó una época de números 10 maravillosos. Si Maradona quedó afuera del Mundial 78, ya con eso puedo decir por qué me quedé yo también afuera. ¿Cómo me voy a considerar yo haber quedado afuera?. La gran cantidad de jugadores que había en el puesto también conspiraron para que no pudiera tener la chance en la selección que me hubiera gustado. Había muchos 10 y no me tocó la oportunidad a mí”.

 

Un juvenil Gasparini, en el Nacional 1978.

 

¿POSIBILIDAD DE JUGAR EN BUENOS AIRES?. “Es cierto, no jugué en ningún club de Buenos Aires. Tuve muchas oportunidades de irme. La primera fue al Hércules, de Alicante. Estuve 15 días practicando cuando se lesionó un jugador y el extranjero que iba a salir para darme el cupo tuvo que volver. Es más, iba a debutar un miércoles contra el Real Madrid por la Copa del Rey. El domingo se lesionó el arquero, y no podían dar de baja al suplente que era polaco»

«A fines de 1982 casi me venden al Milan junto a Juan José Urruti. Pero el club estaba en la B y no podían contratar extranjeros. Ellos querían pagar el 20% del pase y pagar el resto cuando ascendieran. En ese interín me buscó Rafael Aragón Cabrera, presidente de River, pero tenía el compromiso con los italianos, por eso River contrató a Enzo Francescoli. También me quería Vélez y Rosario Central. Finalmente se cayó la posibilidad del Milan, pero surgió la chance de ir a Junior de Barranquilla. El fútbol tiene estas cosas extrañas».

 

LA HISTORIA DEL PRODE. “Es una historia que todavía se sigue recordando. Fue en 1984. En aquel momento jugaba en Racing de Córdoba y todas las semanas hacíamos una boleta del Prode. Si mal no recuerdo, eran 13 partidos. 10 de Primera y 3 de la B. En aquellos días, la B se jugaba entera los sábados y el domingo por la tarde la Primera A. Ese año, por la televisión, un partido de Primera comenzó a jugarse los domingos por la noche. Nosotros hicimos una voleta combinada que tenía cuatro partidos fijos con el triple resultado. Pusimos los tres de la B para asegurarnos pasar el sábado. La boleta tenía cinco partidos dobles y cuatro libres. Una sola apuesta. Dentro de esos cuatro partidos, estaba el nuestro contra Ferro Carril Oeste«.

«A las seis de la tarde se habían dado todos los resultados. Solo faltaba nuestro partido contra Ferro. Salimos a la cancha con 12 puntos y la chance de ganar el partido y completar la boleta. Fuimos a la charla técnica y el Negro Marchetta, nuestro entrenador, nos dijo: `¿Que charla técnica? ¡Hay que ganar!´. Era complicado. Ferro había sido campeón del Nacional y nuestra zaga central titular no podía jugar. Esa tarde abrí el marcador con uno de los mejores goles de mi carrera. Nos empató Ferro y cuando faltaban cinco minutos, de tiro libre, hice el segundo gol. Lo gritamos como locos. Nadie en la cancha entendía el festejo. Cuando terminó el partido metimos un festejo loco. Era la sexta fecha del campeonato y nosotros festejamos como si hubiéramos sido campeones. Eran los 13 puntos del Prode».

«Pensamos que podían haber pocos ganadores. Esa noche fuimos al centro a festejar. Una gran cena. Festejamos un premio millonario porque había 1.700.000 dólares de premio. Cuando salieron los resultados vimos que eran 96 los ganadores. El 1.700.000 dólares se redujo a 17.000 dólares, menos los descuentos. Eran 12.000 entre los 40. Habíamos entrado todos. Repartimos todo entre utileros, médicos, todos los que conformamos el plantel, pero en el orgullo nos quedó por haber ganado el Prode”.

 

EL GOLAZO LA TARDE DEL DESCENSO DE RACING: «Fue el 18 de diciembre de 1983. Ellos estaban esperando otro resultado, creo que en Temperley, y en un momento, ellos estaban descendiendo. Metí un gol de tiro libre impresionante, ganamos 4 a 3 y se fueron a la B. Eran las 9 de la noche y no podíamos salir del estadio porque la gente de Racing estaba muy enojada con sus jugadores. Recién a la medianoche pudimos dejar la cancha».

 

Roberto Gasparini, un toque de distinción del campeón.

ROSARIO CENTRAL 1986-87. “La temporada 1985 jugué en Junior. A comienzos de 1986 vuelvo a Córdoba de vacaciones, pero tuve la terrible desgracia que mi padre y hermano fallecieron en un accidente. Por esa razón me quedo a jugar en Racing. Fueron cinco meses y jugué lesionado. En ese interín, Rosario Central me vino a comprar el pase. Era mucho dinero (150.000 dólares) y seguía lesionado. Cuando llegué a Rosario me hicieron la revisión médica. Me dijeron que no estaba lesionado sino que tenía muy flojo el músculo. Cuando Racing supo que estaba bien me dijeron que valía 250.000 dólares. Ahí comenzó un tira y afloja que terminó en 180.000 dólares y tres jugadores que habían sido titulares en el ascenso de Rosario Central en 1985 (José T. Serrizuela, Víctor Wolheim y Raúl de la Cruz Chaparro). Ese esfuerzo tan grande fue un pedido expreso de Angel Tulio Zof que siempre me pidió. Llegué a Central junto a Edgardo Bauza y el Pichi Escudero. Ahí comenzó a forjarse ese gran equipo«.

«Aquel equipo de Rosario Central fue un equipazo. Teniamos varias opciones en los tiros libres. El Patón Bauza que iba a cabecear. Un equipo completo donde cada uno sabía que era lo que tenía que hacer. Así se fue conformando un equipo con brillo. En la segunda rueda remontamos varios partidos. Tuvimos varios triunfos afuera. Siempre recuerdo cuando visitamos a Racing en Nueva Italia. Era la primera vez que los enfrentaba y les hice tres goles. Terminamos ganando 4 a 1. Le ganamos a Ferro y a Argentinos Juniors. Todos esos resultados nos fueron acercando a la punta que nos llevó a disputar una última fecha en la cual nos alcanzaba con empatar».

«Siempre recuerdo a Ángel Tulio Zof. Un maestro. Tanto como técnico como persona. Te podías quedar cuatro horas hablando de fútbol y no dejabas de aprender. Trataba de inculcarnos que jugáramos bien. El día que el rosarino exigía ganar y jugar bien. No es podía ganar de cualquier forma. Por eso armaba equipos con jugadores con muy buen pie. Nosotros teníamos a Omar Palma, Pichi Escudero y a Hugo Galloni».

 

LA VICTORIA FRENTE AL NAPOLI DE MARADONA. “Jugamos un campeonato en México, que fue un cuadrangular que se hizo. Ahí salió la posibilidad de jugar contra el Napoli. Fue una maratón el partido que jugamos porque llegamos por la tarde a Roma, fuimos a Nápoles en ómnibus, de allí a San Paolo donde estaba entrenando el Napoli. Salimos a recorrer a la mañana Nápoles. A la noche jugamos y le ganamos 1-0. Sobre la hora le inventaron un penal para el Napoli y el Gato Lanari se lo atajó a Maradona. Al otro día a la mañana nos subimos al ómnibus fuimos a Roma, y volvimos a Rosario. En dos días y medio fuimos le ganamos al Napoli y volvimos”.

 

(*) Desgrabación realizada por Carolina Ocampo.

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