Carlos María García Cambón: «Mi cuarto gol a River fue uno de los más lindos en la historia de Boca»

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Campeón con Chacarita en 1969 y con Boca en 1976. Recordado por sus cuatro goles a River en el debut con la azul y oro, Carlos María García Cambón pasó por el aire de Abrí la Cancha y dejó su testimonio. Su historia. Para escuchar con atención.

Por Carlos Aira (*)

 

EL FÚTBOL ES ARTE E INSPIRACIÓN: «Me siento cohibido ante la definición de artista. He sido un jugador de espectáculo. Hay mucho de arte e inspiración en lo nuestro. El fútbol es 80% de inspiración. Se puede trabajar muchísimo, pero en el último toque, en la jugada que magnifica el espectáculo, es producto de la inspiración. Nunca fui un 9 de área. No fui un Alfredo Rojas o Martín Palermo. Era un jugador que formaba parte del circuito de juego. No estaba sólo dentro del área. Estaba para armar juego y siempre me gustó. Hubo épocas donde jugué de volante. ¡Hasta de volante central!».

Carlos María García Cambón. Año 1970.

SUEÑOS DE FÚTBOL: «Yo jugaba en San Telmo, en un equipo llamado Adolfo Pedernera. Un señor apellidado Castillo nos llevaba a jugar torneos por toda la ciudad. Como Castillo tenía relación con muchos clubes fuimos a jugar con San Lorenzo y Racing, entre otros clubes. A mi me quisieron varios clubes, pero mi papá no quería porque era chico. Un día aparecí jugando contra la 9na de Chacarita Juniors. El coordinador era el maestro Ernesto Duchini. El maestro habló conmigo y mi papá. El nos convenció de lo que podía darnos y enseñarnos. Ahí me quedé en Chacarita. El gran maestro me convenció de quedarme ahí. Viajaba dos horas de ida y vuelta para entrenar. Para jugar era peor, porque tenía que levantarme a las cinco de la mañana».

ERNESTO DUCHINI: «Fue el docente más importante de nuestro fútbol. Un monstruo como ser humano, no sólo por capacidad y conocimiento. Alguien que tenía una docencia extraordinaria. Un cariño y entendimiento hacia los jovenes maravilloso. Algo que guardaré el resto de mi vida y si renazco en otro cuerpo, lo seguiré creyendo. Siempre bien vestido con su traje marroncito claro».

LA DINÁMICA DE GERONAZZO: «En Chacarita tuve un maestro llamado Argentino Geronazzo. Fue un entrenador con una capacidad poco común y una visión del fútbol adelantada al resto. Año 1968. Fue un adelantado a la época. Hablaba de dinámica por fuera de las estructuras y las posiciones fijas. El equipo campeón de 1969 lo llevó a la práctica. Franco Frassoldati era el marcador lateral izquierdo. En la final del Metro ante River, él hizo el cuarto gol en jugada. Esto da cuenta que en aquellos días ya practicábamos la dinámica que produce sorpresa. Hoy, la dinámica es un factor preponderante en el juego. Quien no lo entiende, está escuchando un disco de vinilo».

 

Delantera de Chacarita. Año 1971. García Cambón en el centro del ataque.

 

CHACARITA 1969: «Ese equipo tuvo un 1968 maravilloso conducido por Argentino Geronazzo. Aquel plantel asimiló todo su conocimiento del fútbol, el funcionamiento, el esfuerzo y la solidaridad. Llegaron jugadores importantes que se amalgamaron en forma extraordinaria y tuvimos un objetivo en común. Nos mancomunamos en lograr el objetivo del campeonato. Tuvimos el compromiso de la dirigencia del club, los directores técnicos y los jugadores. Fue una máquina bien aceitada, muy comprometida y con mucha responsabilidad y respeto hacia lo que querìamos. Conocíamos un libreto, no nos apartábamos del mismo. Jugábamos siempre igual de local o visitante, aplicando la estrategia indicada con el rival de turno».

 

 

6 DE JULIO DE 1969: «El primer recuerdo es la cantidad de gente que había en cancha de Racing. Los hinchas de River se consideraban campeones antes de comenzar el partido, porque todo el mundo lo pensaba así. Los diarios de la noche, ninguno puso Chacarita campeón porque todos los titulares estaban programados con River campeón. Para nosotros era llegar a tocar el cielo con las manos. El trabajo de dos años: 1968 y 1969. Con un gran esfuerzo y sacrificio. Apostando a nuestro desarrollo y capacidad. Guardo recuerdos extraordinarios porque aquel equipo jugaba muy pero muy bien. Ese partido se nos simplificò cuando en el primer tiempo, el árbitro expulsó a Dreyer, jugador de River. Esa jugada determinó el partido.

Los logros de los equipos chicos trascienden las épocas. Después de nosotros se fueron sumando otros equipos. Nosotros aportamos un granito de arena en la metodología del fútbol argentino creyendo que los equipos chicos podían campeonar. El campeonato corto nos benefició. Un campeonato largo, al estilo europeo, se nos hubiera complicado. Nosotros no tuvimos jugadores lesionados y eso nos ayudó muchísimo».

 

6 de julio de 1969. Chacarita campeón del Metropolitano. Tocar el cielo con las manos.

 

CHACARITA 1969-1971: «Chacarita tuvo tres años de un gran éxito. Un éxito que no se pudo prolongar mucho más. Nosotros planteamos una mística en el club que se perdió. La institución entró en una debacle y en éste triste presente. Nosotros estábamos muy metidos en desarrollarlo en lo futbolístico y en plantear una mística. Teniamos grandes jugadores que fueron vendidos al extranjero cuando no era algo habitual: Daniel Carnevali, Ángel Bargas, Ángel Marcos, Rodolfo Orife, Horacio Neuman. Eso fue producto que no sòlo podiamos ser figuras en Argentina sino en todas las canchas del mundo.

Angel Marcos fue un gran estratega. Fue uno de los líderes que nosotros teníamos dentro y fuera del campo de juego. Nuestro abanderado. Una persona respetada porque los líderes deben ser respetados. Marcos era una persona respetada por todos nosotros, que eramos amigos de él».

3 de febrero de 1974. Debut glorioso con la camiseta de Boca. Cuatro goles a River. Cuatro goles al Pato Fillol.

 

3 DE FEBRERO DE 1974. LOS CUATRO GOLES A RIVER: «En ese momento no tuve dimensión de lo que había hecho. Convertir cuatro goles a River, con la camiseta de Boca, en el debut oficial. No creí que lo hecho fue tan importante. Sobre todo porque creo que las cosas importantes no las determina la acción sino el tiempo. Si pasado medio siglo la gente lo sigue recordando, es que fue muy importante.

Guardo en la memoria un estadio repleto coreando mi nombre. Son cosas que guardo en el corazón en un lugar muy especial. Pero nunca tuve la dimensión de lo hecho.

Esa tarde convertí un gol maravilloso. Mi cuarto gol. Fue uno de los goles más lindos en la historia de Boca. Lo digo sin mucho pudor. Sobre todo porque fue en un Superclásico ante un arquero sobresaliente, como Ubaldo Fillol. Lo digo con sin falsa modestia».

 

ENCUENTRO CON QUIQUE WOLFF: «Al día siguiente del Superclásico me encontré con Quique Wolff. A él le traían botines de Alemania que yo necesitaba. Yo tenía muy buena relación con él desde un Sub-20 en Paraguay donde fuimos campeones. Fui a la casa, Vidt y Santa Fe. El era jugador de River y nos quedamos charlando un rato muy largo mientras me daba los botines. La gran rivalidad no era por parte de los jugadores sino de la pasión de algunos que generan un cortocircuito que no existe«.

 

EL CAMPEÓN SIN CORONA: «Tengo el mejor recuerdo del Boca de 1974. Fue un equipo extraordinario con un nivel de funcionamiento extraordinario, un ataque terrible y jugadores excepcionales, como Osvaldo Potente. Era muy simple jugar con Osvaldo. Un jugador con un talento extraordinario. Lo ùnico que no tuvo ese equipo fue un campeonato. En 1974 perdimos un partido increìble ante Newells en cancha de Huracán y se nos escapó el campeonato. Reconozco que el gran deficit que tuvo ese equipo fue no consagrarse campeón. De haberlo logrado hubiera sido el mejor equipo en la historia de Boca Juniors. En la primera fecha, le metimos cinco a River. Luego seis a San Lorenzo en el Gasómetro y siete a Argentinos Juniors en la Bombonera».

 

Delantera de Boca Juniors. Año 1974.

 

GARCIA CAMBÓN, DT QUE ENTRO EN LA HISTORIA: «Fue mi granito de arena que aporté al segundo récord que tengo en Boca. En 1998, Boca no estaba bien. Luego de perder 4 a 0 en cancha de Ferro, el Bambino decidió renunciar. Yo era el entrenador de la Reserva-Selectivo. La Comisión Directiva me convocó a hacerme cargo del plantel profesional. Nos dimos cuenta que había grandísimos jugadores que necesitaban motivación. Funcionamiento y trabajo en bloque. Las cosas se nos fueron dando a tal punto que ganamos 4 partidos, empatamos uno y perdimos uno. Terminamos bien arriba el campeonato. Esos partidos forman parte del invicto de los 40 partidos entre 1998 y 1999. Un granito de arena porque el gran creador de ese récord fue Carlos Bianchi«.

 

(*) Periodista. Conductor de Abrí la Cancha.

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