Argentino de Rosario 1984: una ráfaga de fútbol y goles

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24 de marzo de 1984. Tal vez el día más importante en la historia del club. Trevino festeja el cuarto gol ante Racing. 50.000 hinchas para ver al Argentino sensación ante La Academia.

1984 fue un año especial para el campeonato de Primera B por la presencia de Racing Club, pero los titulares se los llevaron tres equipos chicos: Deportivo Español – campeón de punta a punta -, Defensores de Belgrano y un equipo ascendido de Primera C: Argentino de Rosario. Los Salaitos vencieron dos veces a la Academia y acariciaron el ascenso a Primera A.

Por Carlos Aira (@carlosaira11)

 

El sábado 5 de noviembre de 1983 hubo fiesta en Rosario. En Florencio Varela, Argentino de Rosario goleó 3 a 0 a Defensa y Justicia, goles de Saavedra y Bastía. Los Salaítos se consagraban campeones de la tercera división del fútbol argentino. Primer título oficial del equipo en campeonatos AFA. El equipo fue dirigido por el Norberto Tablón Bautista, cultor del fútbol bien jugado con la escuela rosarina como bandera.

Argentino fue fundado el 15 de enero de 1912 con el nombre de Nacional. En 1934 debió cambiar de nombre al prohibirse su utilización por disposición gubernamental. Rebautizado Argentino, se afilió al fútbol de AFA en 1945. El club se desafilió en 1959 y volvió en 1969. En sus filas habían surgido Evaristo Barrera, el histórico goleador de Racing, y Manuel Araguez, famoso zaguero de Chacarita Juniors y la Selección Argentina a comienzos de los 40s.

 

Argentino de Rosario campeón de Primera C 1983.

 

JUGAR, GANAR, CONVOCAR Y CONVECER POR LA SENDA DEL BUEN FUTBOL

Argentino en boca de todos. Un equipo de futbolistas semiprofesionales que plantó cara en un campeonato tan dificil como la vieja B.

Domingo 5 de febrero de 1984. Todos los ojos en Liniers. Racing Club debutaba en la categoría recibiendo a Los Andes. Argentino se había reforzado con cuatro juveniles provenientes de Newell´s: Billy Trevino – quién venía del Quindío colombiano -, Manuel Herrero, José Miguel Miniello y Adrián Lanzoni.

En el Olaeta, Argentino de Rosario recibió a Deportivo Armenio, dirigido por el Chango Cárdenas. Los Salaitos ganaron 4 a 2, goles de Raúl Belén, Omar Montero, Omar Bastía y Villi Trebino. Una semana más tarde, otra victoria. 2 a 1 ante All Boys en Floresta, goles de Jorge Jansa y Ángel Brassesco. Si bien todos los ojos estaban puestos en la Academia, cuando el 18 de febrero, Argentino derrotó 2 a 0 a Tigre, los ojos se posaron en Rosario: Argentino – recién ascendido – había ganado sus tres partidos. Para la cuarta fecha, muchos pensaron que el verano salaíto llegaba a su fín. No fue así: Argentino derrotó 2 a 1 a Deportivo Morón en cancha de All Boys. Febrero de 1984 fue espectacular para Argentino de Rosario: cuatro jugados, cuatro ganados.

Jorge Jansa, el talento de aquel Argentino 1984.

Argentino era líder del torneo junto a Deportivo Español, la otra gran sorpresa. El fenómeno creció. Rosario observó a su hijo más pobre con otros ojos. Para la quinta fecha, Argentino dejó su modesto estadio y se mudó al Gigante de Arroyito. En una ciudad tan futbolera, hinchas de Newell´s y Rosario Central acompañaron a los salaítos. Sábado 3 de marzo de 1984. Argentino 5-1 Nueva Chicago, goles de Raúl Belén, Villi Trebino, Jorge R. Jansa 2 y Héctor M. Herrero. El liliputiense Argentino había destrozado a un recién descendido de Primera División.

La tarde de la goleada al Torito, Argentino formó con Mario Pollesel al arco; una línea de fondo que se conocía de memoria: José Miniello, Horacio Madera Monti, Raul Belén (hijo de la mítica Bruja de Newell´s y Racing) y Rubén Corvera; un mediocampo de lujo con Rolando Bertolini, Omar Montero y Jorge Jansa. Arriba, tres delanteros muy rápidos: Omar Bastía, Jorge Saavedra y Billy Ubalner Trevino. Una curiosidad de aquel partido ante Chicago. Vilches, arquero titular, estaba a punto de firmar la planilla, cuando le comentó al médico del plantel que había tomado una gotitas por un malestar. Para no exponerlo al antidoping, ingresó el suplente Pollesel. Al no poder encontrar a Manuel Arrabal, tercer arquero del equipo, esa tarde Argentino no tuvo guardameta suplente en el banco de relevos.

Tito Vilches. Un recuerdo muy querido en el club. Arquero de aquella campaña histórica.

Comenzaron los reportajes. El interés por conocer a esos ilustres desconocidos. Surgían las sorpresas. Argentino de Rosario no estaba en condiciones económicas de pagar sueldos profesionales, así que los futbolistas tenían trabajos paralelos. El técnico Bautista vendía ropa en un negocio de la peatonal. El arquero José Luis Vilches era ferroviario. El resto del plantel repartía su tiempo trabajando en comercio o como operarios fabriles.

En la sexta fecha, Argentino recibió en Arroyito al duro Sarmiento de Junín. Antes del partido, Bautista declaró: «Ellos van a venir con ocho atrás y tres defendiendo. Pero nosotros tenemos buen toque y la pelota se cuida mucho». Por aquellos días las miradas estaban puestas en dos jugadores: Jorge Jansa – finísimo 10 de excelente pegada y goleador, que luego tendrá un destacado paso por Lanús y Vélez Sársfield – y Billy Ubalner Trevino, quién descollaba por sus goles y particular nombre. «Es un homenaje a un tío», decía Trevino en aquellos días«.

 

17/3/1984. Argentino derrota a Gimnasia con gol de Bastía. De siete jugados había
ganado seis. Luego derrotaría a Racing.

 

Con Sarmiento fue empate 0 a 0. Esa tarde, 10 de marzo de 1984, Racing perdió su invicto en manos de Deportivo Morón en el José Amalfitani. Pero la racha triunfal regresó en la séptima fecha cuando pegó un batacazo importante derrotando a Gimnasia en 60 y 118. 1 a 0 gol de Jansa. A 40 kilómetros de La Plata, Racing no podía con Chicago y se retiraba silbado por su hinchada. En los vestuarios, Jorge Castelli, entrenador de la Academia, declaró: «La semana que viene le quitamos el invicto a la sensación del campeonato». Parecía increible. Pero Racing se fijaba como meta ganarle a Argentino.

 

ROSARIO, 24 DE MARZO DE 1984

Sábado 24 de marzo de 1984. El Gigante de Arroyito repleto. Argentino de Rosario, sensación del torneo, recibía a Racing Club. Jorge Jansa posa con la hinchada de la Academia de fondo.

Llegó el partido esperado. Sábado 24 de marzo de 1984. El Gigante de Arroyito repleto como en el Mundial 78. Impensado para un partido de ascenso. Argentino recibía a Racing. David contra Goliat. Pero en verdad, el juego y la tranquilidad la tenían los Salaítos. Todos los problemas eran de Racing. Aquella tarde fue inolvidable. Un partido que tuvo todos los atractivos posibles: goles, muchos goles, expulsiones, un empate heroico y un triunfo final.

Argentino de Rosario: José Luis Vilche; José Minello, Horacio Monti, Raúl Belén y Rubén Corbera; Rolando Bertolini, Omar Montero y Jorge Jansa; Bastía, Billy Trevino y Manuel Herrero. DT: Norberto Bautista.

Racing Club: Jorge Traverso; José María Suárez, Miguel Barrios, Enrique Belloni y Alberto Benítez; Italo Ortiz, Ricardo Urán y Raúl Grimoldi; Félix Orte, Carlos Caldeiro y Daniel Pavón. DT: Jorge Castelli.

A los 8 minutos, Félix Orte abrió el marcador con un tiro libre fantástico. Seis minutos más tarde, Racing convirtió el segundo gol por intermedio de Raúl Grimoldi, de tiro penal. Delirio en los casi cinco mil hinchas de la Academia que viajaron hacia Rosario. Pero habrá un actor fundamental. A los 19 minutos, el árbitro Eduardo Fernández expulsó a Ricardo Urán. Con 10 hombres, Racing retrocedió. Argentino, recuperó su fútbol. A los 32, el Negro Manuel Herrero descontó y cuando finalizaba la etapa, el Colorado Bastía igualó el partido.

24 de marzo de 1984. Tal vez el día más importante en la historia del club. Trevino festeja el cuarto gol
ante Racing. 40.000 hinchas para ver al Argentino sensación ante La Academia.

El segundo tiempo fue tan polémico como emotivo. A los dos minutos, Fernández expulsó a Horacio Cordero, quién había ingresado por Caldeiro. A los 13, el lateral izquierdo Rubén Corbera, en el área visitante, dio vuelta el partido. Delirio en Arroyito. En Racing había ingresado el habilidoso Luis Díaz. 23 minutos. Tiro libre ejecutado por Orte. Una floja reacción de Vilche y Enrique Belloni marcó un empate con aroma a Milagro. Argentino 3-3 Racing. A los 32, Billy Trevino puso el 4 a 3 final. Histórico: Argentino de Roasrio había derrotado a Racing.

Pasados los años, Jorge Jansa recordó aquella tarde gloriosa al periodista Guillermo Tagliaferri: «Ese partido fue terrible. Pensamos que iba a ir gente pero nunca la cantidad que fue. Hasta en las escaleras y los pasillos había público parado. Habíamos arreglado por la recaudación, que terminó siendo muy superior a lo imaginado». Argentino-Racing recaudó $1.560.000. Al día siguiente, por el campeonato Nacional, Huracán-River recaudó $497.000. Temperley-San Lorenzo $281.826. Kimberley-Independiente: $112.174. Tan sólo Newell´s-Boca superó la recaudación de Argentino-Racing con $2.500.311.

 

 

Desde aquella tarde, la presión se hizo sentir. La semana siguiente, Argentino perdió 4 a 1 ante Lanús. Esa tarde perdió el invicto. Una racha negativa que se extendió hasta la 18° fecha. En el medio, una agresión al árbitro Torres en el partido ante Almirante Brown que obligó a llevar la localía del equipo a San Nicolás.

El Lobo Jansa. Goleador del equipo.

En agosto de 1984, el equipo volvió a tomar envión. Primero, venciendo 2 a 1 a Sarmiento en Junín. El sábado 11, Argentino derrotó 2 a 0 a Gimnasia en San Nicolás. El domingo 19 de agosto, Argentino volvió a golpear a Racing. 2 a 1 en Avellaneda, goles de Jorge Jansa. Una agresión desde la tribuna terminó con una impresionante herida en el rostro de Omar Bastía. El mes finalizó con un empate 2 a 2 ante Lanús en San Nicolás. Esa tarde se dio un gol curiosísimo: el zaguero granate Carlos Schamberger le quiso dar la pelota a su arquero Hugo Molteni, a quién increiblemente se le fue de caño.

Argentino terminó tercero en la general, con 47 puntos, tres menos que Racing y lejos del increíble Deportivo Español, que sumó la friolera de 67. En el Octogonal, Argentino le tocó jugar ante Gimnasia. Primero fue empate 1-1 en Arroyito. Luego llegó la ajustada derrota 2-1 en 60 y 118. El Lobo luego ascendería a Primera postergando a Racing en la final.

Hoy el Salaíto lucha por su subsistencia. Hoy el club transita el campeonato de Primera D, la categoría más baja de las afiliadas a AFA. Muy lejos de aquellos ídilicos días de febrero-marzo de 1984.

 

(*) Periodista. Autor de Héroes de Tiento. Conductor de Abrí la Cancha (Lunes a viernes, de 20 a 21hs, por Radio Gráfica FM 89.3)

 

 

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