Juegos Olímpicos 1924: triunfo rioplatense, envidia nacional

1840

Una historia de H√©roes de Tiento (Carlos Aira, ediciones Fabro). ¬ŅPorque el seleccionado argentino no concurri√≥ a los Juegos Ol√≠mpicos de Par√≠s 1924? Una historia de f√ļtbol, pol√≠tica y traciones. Enterate de una historia perdida en el tiempo.

Por Carlos Aira (info@xenen.com.ar)

 

Extracto de H√©roes de Tiento, historias del f√ļtbol argentino 1920-1930. Prohibida su reproducci√≥n sin citar autor y fuente bajo las normativas de Copyright.¬†

 

H√©roes de Tiento. Una referencia ineludible para comprender el f√ļtbol argentino entre 1920 y 1930.
H√©roes de Tiento. Una referencia ineludible para comprender el f√ļtbol argentino entre 1920 y 1930.

El domingo 2 de abril de 1922 fue d√≠a de elecciones generales en todo el pa√≠s. Las segundas bajo la Ley S√°enz Pe√Īa. Si bien eran universales, las mujeres no ten√≠an derecho a voto. La f√≥rmula radical Marcelo T. de Alvear ‚Äď Elpidio Gonz√°lez obtuvo el 55% de los sufragios. El presidente electo festej√≥ en Par√≠s. All√≠ cumpl√≠a funciones como embajador argentino en Francia.

La capital francesa se preparaba para los VIII Juegos Ol√≠mpicos de la era moderna que iban a desarrollarse en 1924. Instaurados por el Bar√≥n Pierre de Coubertin en 1896, nuestro pa√≠s nunca hab√≠a participado en forma org√°nica. Tan s√≥lo un par de deportistas, aislados, nos representaron sin mayor √©xito. Una rareza: Argentina fue el √ļnico pa√≠s iberoamericano fundador del Comit√© Ol√≠mpico Internacional, en 1894, representado en el Consejo Ejecutivo por el educador entrerriano Jos√© Benjam√≠n Zubiaur.

Marcelo Torcuato de Alvear. Presidente de la Rep√ļblica entre 1922 y 1928.
Marcelo Torcuato de Alvear. Presidente de la Rep√ļblica entre 1922 y 1928.

Antes de regresar a Argentina, Alvear comprometió su palabra a Coubertin: la Francia de Sudamérica estaría presente en los Juegos en la Ciudad Luz. Para ello, el presidente electo debía solucionar una disputa existente entre la Confederación Argentina de Deportes y el Comité Olímpico Argentina. Envestido mandatario, Alvear declaró:

‚Äúla necesidad urgente de la armon√≠a y la cooperaci√≥n de todas las instituciones al objeto de una organizaci√≥n definitiva que haga progresar a√ļn m√°s si es posible, el sport en nuestro pa√≠s. Para este fin ser√≠a necesaria la creaci√≥n de un Comit√© Nacional de Deportes que ser√≠a el encargado de la direcci√≥n interior de todo lo relativo a esta rama. A su vez el Comit√© Ol√≠mpico Argentino tendr√≠a por funci√≥n la representaci√≥n ante el Comit√© Internacional Olimpyque‚ÄĚ

El propio presidente tomó una decisión trascendental. Por decreto del 31 de diciembre de 1923 creó el nuevo Comité Olímpico Argentino (COA), designando como presidente al Dr. Ricardo C. Aldao.

 

GENTE BIEN QUE NOS DEJO SIN FUTBOL OLIMPICO

Ricardo Aldao. Hombre de la pol√≠tica y el f√ļtbol. Designado titular del Comit√© Ol√≠mpico Argentino en 1924.
Ricardo Aldao. Hombre de la pol√≠tica y el f√ļtbol. Designado titular del Comit√© Ol√≠mpico Argentino en 1924.

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† El mundo es un pa√Īuelo, y m√°s en aquella Argentina donde la manija la ten√≠a una reducida elite. El titular del COA era el mismo Aldao que en 1912 rompi√≥ con la AAF cuando la asociaci√≥n no les brind√≥ facilidades a los socios de GEBA para presenciar los partidos internacionales en su estadio y cre√≥ la Federaci√≥n Argentina de Football. El mismo Aldao que en 1918 asumi√≥ la direcci√≥n de AAF unificada y tras el esc√°ndalo de 1919 renunci√≥ asqueado del f√ļtbol, al cual consider√≥ que ya no era un √°mbito de caballeros. Se refugi√≥ en su club, Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires, que presidi√≥ hasta su fallecimiento en 1946.

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† Aldao siempre puso por delante valores deportivos. Aunque parece, seg√ļn se deduce de sus palabras, en aquella Argentina del Centenario el deporte no era para todos:

‚ÄúLa fusi√≥n en el crisol de nuestra democracia de raza blanca de todos los √°mbitos, est√° creando un tipo de humano que se caracteriza por su disposici√≥n a realizar el antiguo ideal: ‚ÄúMens sana in corpore sano‚ÄĚ.

Virgilio Tedín Uriburu. Hombre de alcurnia. Presidente de la Asociación Amateurs de Football.
Virgilio Tedín Uriburu. Hombre de alcurnia. Presidente de la Asociación Amateurs de Football.

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† En el verano de 1924, AAF cambi√≥ de titular. Aldo Cantoni prioriz√≥ sus compromisos pol√≠ticos. Su lugar lo ocup√≥ Virgilio Ted√≠n Uriburu. Algo ten√≠an en com√ļn el nuevo presidente y Adri√°n B√©ccar Varela, presidente Amateurs: su selecta cuna terrateniente.

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† A diferencia del populista Cantoni, Ted√≠n Uriburu ten√≠a su opci√≥n pol√≠tica lejos del campo popular. M√©dico de profesi√≥n; miembro de una familia favorecida de Argentina. En su linaje se mezclaron apellidos con prosapia, como Bunge y Guerrico. Fue legislador porte√Īo del liberal Partido Dem√≥crata Progresista y tuvo la particularidad de ser el intendente de Capital Federal que menos tiempo ejerci√≥ el cargo: tan s√≥lo dos d√≠as. Entre el 13 y el 15 de octubre de 1922. En su faceta p√ļblica no fue un hombre que se prodig√≥ por los padecimientos sociales: en 1924 vot√≥ en contra del proyecto que exoneraba impositivamente a las mujeres solas pobres.

Adrián Beccar Varela. Titular de la Asociación Amateurs. Otro hombre nacido en cuna oligárquica.
Adrián Beccar Varela. Titular de la Asociación Amateurs. Otro hombre nacido en cuna oligárquica.

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† El Dr. Adri√°n Mar√≠a del Coraz√≥n de Jes√ļs Beccar Varela perteneci√≥ a una antigua y distinguida familia de San Isidro, pueblo del cual fue intendente y juez. Con Ted√≠n Uriburu comparti√≥ bachillerato en el Colegio Nacional Central, pero el destino los encontr√≥ enfrentados en un tira y afloja del cual ninguno quiso ser parte. Ellos llegaron al f√ļtbol por su casta. Integraban esa rancia estirpe que los sectores medios y altos de la sociedad porte√Īa creyeron necesarios para gobernar. El conflicto del f√ļtbol era una lucha s√≥rdida en la cual estos arist√≥cratas fueron mascarones de sus bases ansiosas por adue√Īarse de un nuevo bot√≠n: el f√ļtbol ol√≠mpico.¬† Por un lado, los clubes Amateurs presionaron a Beccar Varela para que sus futbolistas fueran convocados y vencer as√≠ el aislacionismo. Por otra parte, AAF necesit√≥ mantener su status de √ļnico representante formal del f√ļtbol argentino ante el mundo. El COA deseaba que fueran los mejores futbolistas, sin importar asociaci√≥n, quienes representaran al pa√≠s.

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† Mar del Plata era el centro de veraneo de la High Society porte√Īa. En la rambla se encontraba la crema de la alta sociedad. La misma se hubiera horrorizado de ver c√≥mo a√Īos despu√©s aquella distinguida ciudad fundada por Patricio Peralta Ramos se llenaba de hoteles sindicales y morochos con ganas de conocer el mar y disfrutar aquello de la justicia social. En aquel verano marplatense, en amigable charla, Ricardo Aldao le coment√≥ a Beccar Varela que convocar√≠a a los mejores futbolistas para los Juegos Ol√≠mpicos, sin importar representaci√≥n footbalistica.¬†Aldao estaba cansado de las luchas intestinas del f√ļtbol y le puso plazo a la participaci√≥n ol√≠mpica: si en marzo no exist√≠a unidad, no habr√≠a equipo en Par√≠s.

 

URUGUAY, UN PEQUE√ĎO GIGANTE. ¬ŅY NOSOTROS?

Atilio Narancio. Hombre vital en la haza√Īa uruguaya en Colombres.
Atilio Narancio. Hombre vital en la haza√Īa uruguaya en Colombres.

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† Atilio Narancio no ten√≠a alcurnia ni doble apellido. Nacido en Montevideo en 1883, matiz√≥ su fragorosa vida pol√≠tica en el conservador Partido Colorado de Batlle y Ord√≥√Īez junto a su pasi√≥n futbolera. Fundador del Club Nacional y presidente de AUF entre 1923 y 1925. En aquel 1923, antes del comienzo del Sudamericano de Montevideo, les prometi√≥ a sus jugadores, medio en broma y medio en serio que viajar√≠an a Par√≠s si obten√≠an el t√≠tulo. El 2 de diciembre sus muchachos derrotaron 2 a 0 a Argentina, consagr√°ndose campeones. En el vestuario los jugadores recordaron, muy en serio, su promesa. Uruguay pon√≠a proa con destino a la gloria.¬† Los orientales viv√≠an una situaci√≥n similar a la nuestra. De f√ļtbol dividido y tironeado. La decisi√≥n del Comit√© Ol√≠mpico Uruguayo fue expeditiva: a Par√≠s viajan solamente jugadores federados a AUF. El mayor problema en la vecina orilla era econ√≥mico. La AUF no ten√≠a un peso. Narancio hipotec√≥ su casa y as√≠ coste√≥ el viaje, en tercera clase, de los futbolistas celestes a Europa.

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† Llegado el mes de marzo, en casa los problemas no se resolvieron. Desde la sede del COA, parad√≥jicamente ubicada en Viamonte 1366, actual direcci√≥n de AFA, Aldao notific√≥ al Comit√© Ol√≠mpico Internacional la ausencia del f√ļtbol argentino en la competencia.

La celeste dando las hurras en el estadio de Colombres.
La celeste dando las hurras en el estadio de Colombres.

Muy pocos europeos pod√≠an ubicar Uruguay en el mapa. Hoy, pasados noventa a√Īos, seguramente a√ļn les cueste hacerlo. Los orientales llegaron a Par√≠s como una excentricidad. Nadie dio nada por ellos. Cuando los once charr√ļas se formaron para jugar su primer partido, la organizaci√≥n, hu√©rfanos de geograf√≠a, iz√≥ en el m√°stil del estadio la bandera uruguaya al rev√©s. Con el sol abajo. Dentro del campo de juego los celestes apabullaron 7 a 0 a Yugoslavia, cuando la c√°tedra esperaba el mismo resultado pero a favor de los balc√°nicos. La sorpresa se confirm√≥ en realidad la tarde que Uruguay gole√≥ 3 a 0 a Estados Unidos. En la costa oeste del estuario del Plata, en los bares los hinchas se preguntaban ¬ŅCh√©, porque los nuestros no viajaron?

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¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† El 1 de junio de 1924 la atenci√≥n del mundo deportivo se centr√≥ en el Estadio Ol√≠mpico de Par√≠s. Semifinal entre galos y charr√ļas. Los treinta mil espectadores no creyeron lo presenciado. Los hijos de ese pa√≠s desconocido golearon 5 a 1. Fue el triunfo de aquel equipo que mezcl√≥ criollos, como el polifuncional Pedro Perucho Petrone, verdulero en su Montevideo natal; europeos inmigrantes, como Pedro Cea, El Vasco, pese haber nacido en Redondela, Galicia; y morochos nietos de la esclavitud vergonzante, como Jos√© Leandro Andrade. Le Merveille Noire¬†. Se ganaba la vida lustrando zapatos en la Avenida 18 de julio. En Francia enamor√≥ a Josephine Baker, embelesada con ese bailar√≠n que descoll√≥ en la pista del Folies Bergere.¬†¬†La diva le suplic√≥ a De Andrade que se quedara con ella para siempre en Par√≠s.

En 1924 naci√≥ la leyenda "Celeste". ¬ŅQu√© hubiera pasado si las disputas internas de nuestro f√ļtbol nos hubiera permitido viajar?
En 1924 naci√≥ la leyenda ¬ęCeleste¬Ľ. ¬ŅQu√© hubiera pasado si las disputas internas de nuestro f√ļtbol nos hubiera permitido viajar?

En Buenos Aires se titul√≥ a lo grande la victoria oriental. Cr√≠tica calific√≥ con grandes caracteres: ‚ÄúEl f√ļtbol rioplatense se impuso de nuevo‚ÄĚ. Vieja t√°ctica argentina: cuando el uruguayo es exitoso lo adoptamos como propio. Pero en las p√°ginas interiores emerg√≠an las acusaciones. Fuego cruzado. Con el t√≠tulo ‚Äúmientras tanto‚Ķlos argentinos miramos‚ÄĚ, el diario del t√°bano public√≥ un demoledor an√°lisis, repartiendo palos en todas direcciones:

¬†‚ÄúLas rencillas caseras, las ambiciones personales, han impedido que nuestra representaci√≥n footbalistica diera oportunidad a nuestros aficionados a festejar, como lo est√°n haciendo los uruguayos, victorias nuestras. El equipo argentino no viaj√≥ a Par√≠s por la intransigencia de cuatro se√Īores empe√Īados en desconocer la organizaci√≥n deportiva internacional y en obstruir nuestra uni√≥n deportiva. La AAF, con un gesto patri√≥tico la eleva, accedi√≥ a reconocer elementos que con su indisciplina manifiesta provocaron el cisma del popular deporte. Pero el Comit√© Ol√≠mpico Argentino no se conformaba con esa concepci√≥n porque quer√≠a hacer primar en nuestro pa√≠s a los disolventes‚ÄĚ.

 

_41821914_va6¬†Uruguay, y porque no el f√ļtbol sudamericano, vivi√≥ una jornada de gloria aquel 9 de junio de 1924. Los muchachos de camiseta celeste descoloradas por tanto uso derrotaron 3 a 0 a Suiza. Uruguay oro ol√≠mpico. El David m√°s ilipulense derrot√≥ con pases cortos a todo Goliat que se le puso en el camino.

Nadie durmi√≥ en la Rep√ļblica Oriental. Hubo fiesta hasta el amanecer. Con antorchas prendidas, emoci√≥n, candombe y risas. Ac√° nos unimos en el festejo, pero con cierta amargura. Se buscaron responsables. Aldo Cantoni, ex titular AAF, fue conciso: ‚ÄúRicado Aldao es el √ļnico responsable que haya faltado nuestra representaci√≥n en la olimpiada mundial‚ÄĚ

¬†Era momento de aplaudir y esperar hasta √Āmsterdam 1928.

 

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