“En este país hay discriminación: si yo hubiese sido rubio y de ojos celestes, seguro que dirigía a la selección. Nunca me la ofrecieron por eso, porque soy negro”

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La frase le pertenece a Pedro Marchetta, uno de los personajes más locuaces y filosos de nuestro fútbol.

En 1993, el popular Negro estaba realizando una gran campaña al frente del Club Atlético Independiente. En una entrevista realizada por El Gráfico se despachó con esta frase fuera de temario.

La misma tiene su historia. En 1990, cuando Alfio Basile asumió la dirección técnica del seleccionado nacional, Marchetta era número puesto para dirigir los juveniles. Algunos miembros del Comité Ejecutivo entendían que el Negro no tenía el perfil internacional requerido, amén de una fama de borracho y mentiroso, construida a base de prejuicios.

Recordemos que la dirección de juveniles recayó en Reinaldo Carlos Merlo, y el sonado fracaso deportivo y escándalo en el Mundial Juvenil de Portugal 1991.

El Negro Marchetta se quedó con la espina clavada, y en algún momento la escupió…

Por Carlos Aira (info@xenen.com.ar)

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