Racing Club vs Bayern Munchen. Un partido para el recuerdo

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Los dos n√ļmero 5: Franz Beckenbauer y Miguel Angel Mori. El Crack alem√°n fue una de las estrellas que trajo el Bayern a Avellaneda. El bragadense, como siempre, se entreg√≥ entero.

En el a√Īo 2009 la instituci√≥n de Avellaneda vivi√≥ una situaci√≥n curiosa cuando Rodolfo Molina, entonces presidente de la Academia, anunci√≥ la llegada de Lothar Matthaus a la conducci√≥n t√©cnica del equipo. Finalmente, aquello qued√≥ en la nada. Pero Racing y Alemania tienen una historia poco conocida: la visita del Bayern Munchen para enfrentar al Equipo de Jos√© en el Cilindro. En Abri la Cancha vamos a recordar aquel partido hist√≥rico.

Por Carlos Aira (@carlosaira11)

 

 

Saludo de Olk y Martín, capitanes de Bayern y Racing ante la mirada de Roberto Goicochea.

No hay club en Argentina que tenga una historia tan plagada de lugares infrecuentes como Racing Club. En octubre de 2009, en pleno caos de su f√ļtbol profesional, Rodolfo Molina llam√≥ a conferencia de prensa anunciando la llegada de Lothar Matthaus como entrenador. Finalmente, no se concret√≥. Es m√°s, el penta mundialista jam√°s arrib√≥ a Avellaneda. Si el ex capit√°n del seleccionado alem√°n campe√≥n del mundo 1990 hubiera tomado el vuelo que lo hubiera llevado al dulce infierno que significa el mundo Racing, habr√≠a sido el primer germano en dirigir en nuestro medio. La realidad es que Lothar dijo niet por SMS y Claudio Vivas, una opci√≥n m√°s terrenal, tom√≥ un equipo que en aquellos d√≠as peleaba por no descender de categor√≠a.¬†Pero la historia de Racing y Alemania se tocaron en 1966. Aquel dorado 1966 en blanco y celeste.

¡Fuegos artificiales y fiesta en Avellaneda! Racing, campeón 1966, inauguraba la mejor iluminación del continente y recibía la visita del Bayern Munchen.

La historia tiene su g√©nesis en agosto de 1966. Santiago Saccol, presidente de Racing, firm√≥ contrato con la Siemens para la instalaci√≥n de un nuevo sistema lum√≠nico en el Cilindro (que no pod√≠a llamarse Presidente Per√≥n por aquello de las proscripciones). El estadio de Avellaneda tendr√≠a la mejor iluminaci√≥n de Sudam√©rica y una de las mejores del mundo. Recordemos que en aquellos a√Īos una de las grandes deficiencias de nuestros estadios era la iluminaci√≥n. Como ejemplo, el m√≠tico Gas√≥metro de San Lorenzo tuvo durante a√Īos una iluminaci√≥n compuesta por cables que bordeaban los laterales del campo de juego; colgados de ellos, enormes y vetustos tachos de luz y un sin fin de focos que llenaban de bichos la noche. De iluminaci√≥n, poco y nada.

Los dos n√ļmero 5: Franz Beckenbauer y Miguel Angel Mori. El Crack alem√°n fue una de las estrellas que trajo el Bayern a Avellaneda. El bragadense, como siempre, se entreg√≥ entero.

 

Una de las clausulas del contrato era la presencia, en el partido inaugural, de un equipo alem√°n. El Bayern Munchen era el mejor equipo de Alemania Federal, campe√≥n de la Bundesliga 1965/66 viaj√≥ hacia el R√≠o de la Plata. Dirigido por el croata Zlatko ńĆajkovski, el equipo b√°varo ten√≠a en sus filas tres figuras de excepci√≥n. Ellos eran Sepp Maier, considerado el mejor arquero del mundo en aquellos d√≠as. Un joven Franz Beckenbauer, sin dudas la gran figura del f√ļtbol europeo de sus d√≠as. Tambi√©n vino Gerd Muller. Con s√≥lo 22 a√Īos, en el Cilindro dio muestras de por qu√©, a√Īos despu√©s, sus compatriotas lo bautizar√≠an El Bombardeo de la Naci√≥n.

21 de diciembre de 1966. Racing formado Рcuerpo técnico incluido Рpara enfrentar a los alemanes.

El partido se jug√≥ el mi√©rcoles 21 de diciembre de 1966. Un mes antes, Racing se hab√≠a consagrado campe√≥n revolucionando al f√ļtbol argentino. El Equipo de Jos√©. Se presagiaba un partidazo. Pasadas las nueve de la noche, los equipos salieron al campo de juego. Una luz excepcional por lo blanquecina ilumin√≥ el campo de juego. La Academia form√≥ con¬†Carrizo; Mart√≠n, Chabay, Basile y D√≠az; Rulli, Mori y JJ Rodr√≠guez; Martinoli, C√°rdenas y Bocha Maschio. El gran ausente fue Roberto Perfumo. El Mariscal se cas√≥ aquella misma noche.¬† Por su parte, los alemanes salieron con¬†Sepp Maier; Kunstwald, Kupferschmidt, Olk y Chwarsenbeck; Ohlhauser, Beckenbauer y Rigotti; Nafringer, Gerd Muller y Brenninger.

Muchos testigos coinciden en afirmar que el partido tuvo un ritmo sensacional. La visita tenía velocidad y mecanización en sus movimientos. Racing le opuso técnica y el torbellino propio de aquel equipo. El Cilindro estuvo lleno aquella noche. Recordemos que por disposición de ubicaciones de aquel entonces, ingresaban más de setenta mil hinchas cómodos.

El Chango define con clase ante la salida del mundialista Sepp Maier. Cárdenas jugó aquella noche uno de sus mejores partidos en Racing.

Nadie especul√≥. Bayern se puso en ventaja por intermedio de Gerd Muller a los diez minutos. El empate lleg√≥ pronto, con un cabezazo de Rub√©n Panadero D√≠az. Un sue√Īo: una cancha repleta, un partido de alt√≠simo vuelo, lleno de figuras. El segundo tiempo fue hist√≥rico. No s√≥lo por los goles, sino tambi√©n por la enorme calidad de juego y actuaciones superlativas. Muller puso nuevamente en ventaja a los teutones. Una definici√≥n fant√°stica ante la salida del ingresado Agust√≠n Mario Cejas. Beckenbauer se llevaba todos los aplausos;¬†pura admiraci√≥n de los hinchas presentes cada vez que Franz levantaba la cabeza y encabezaba los ataques de su equipo. Pero aquel Racing era nervio y coraz√≥n. C√°rdenas le gan√≥ al defensor Kupferschmidt y defini√≥ con clase ante la salida de Sepp Maier. La historia es injusta con el Chango. Tiene el cielo ganado luego del zurdazo en el Centenario, pero fue un goleador lleno de recursos. Goleador en la d√©cada del sesenta, cuando – por estad√≠stica – las defensas le ganaron a los ataques.

2 a 2. Un partido fren√©tico. Miguel Angel Mori jug√≥ su mejor partido con la camiseta de la Academia. La ambici√≥n de Racing fue la misma que mostr√≥ al a√Īo siguiente cuando gan√≥ una extenuante Copa Libertadores. Pizzuti hizo debutar al brasile√Īo Joao Cardoso, que d√≠as atr√°s era jugador de Independiente. Maschio, recostado sobre la izquierda, jug√≥ un partido excepcional. A√Īos m√°s tarde, el uruguayo Rub√©n Paz jugar√≠a en el mismo sector de la cancha. El ingresado Fernando Parenti tambi√©n tuvo un gran partido, vital en la jugada previa al gol del triunfo racinguista, conseguido por el veterano Juan Jos√© Rodr√≠guez, uno de los tantos desahuciados para el mundo futbolero que Tito Pizzuti reposicion√≥ para hacer historia.

Pasadas las 23:30 finaliz√≥ el partido. Los aplausos bajaron como cataratas. Una noche incre√≠ble para Racing. Por una iluminaci√≥n so√Īada, por un equipo que se animaba a jugarle de igual a igual a los mejores del mundo. Tambi√©n por un momento del f√ļtbol argentino en el cual exist√≠an posibilidades de traer a las mejores figuras del f√ļtbol internacional y testearlas en nuestras canchas.

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