Cuando Argentino de Rosario fue sensación

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24 de marzo de 1984. Tal vez el día más importante en la historia del club. Trevino festeja el cuarto gol ante Racing. 50.000 hinchas para ver al Argentino sensación ante La Academia.

1984 fue un año especial para el fútbol de ascenso. El interés era muy fuerte por la presencia de Racing, pero los títulares se los robaron Deportivo Español y un recién ascendido de la «C». Argentino de Rosario fue protagonista, derrotó las dos veces a Racing, y acarició el ascenso a Primera.

Por Carlos Aira (info@xenen.com.ar)

 

17/3/1984. Argentino derrota a Gimnasia con gol de Bastía. De siete jugados había  ganado seis. Luego derrotaría a Racing.
17 de marzo de 1984. Argentino derrota a Gimnasia en 60 y 118 con gol de Fosforito Bastía. De siete jugados había ganado seis. Luego derrotaría a Racing en un partido memorable. 

Cuando a fines de 1983, Argentino de Rosario ganó el ascenso a Primera B, ni el más fanático de los hinchas salaítos imaginó lo que depararía 1984.

Aquel equipo tuvo como entrenador a Norberto Tablón Bautista, cultor del fútbol bien jugado con la vieja escuela rosarina como bandera. Las primeras fechas del torneo darían cuenta donde estaría parado el equipo, que en verdad poco importaba al mundo del fútbol que podían hacer los rosarinos: Racing, por única vez en su historia, jugaría en la B y todas, absolutamente todas las miradas, estarían puestas en una Academia que amenazaba con arrasar.

24 de marzo de 1984. Tal vez el día más importante en la historia del club. Trevino festeja el cuarto gol ante Racing. 50.000 hinchas para ver al  Argentino sensación ante La Academia.
24 de marzo de 1984. Tal vez el día más importante en la historia del club. Trevino festeja el cuarto gol
ante Racing. Arroyito colmado de hinchas para ver al Argentino sensación ante La Academia.

JUGAR, GANAR, CONVOCAR Y CONVECER POR LA SENDA DEL BUEN FUTBOL

El arranque del certamen fue con goleada 4 a 1 sobre Deportivo Armenio en el Olaeta, pequeña fortaleza de Argentino. Luego otra victoria, 2 a 1 ante All Boys en Floresta. Los medios se percataron de la presencia rosarina cuando en la tercera fecha derrotaron 2 a 0 a Tigre en Rosario. Tres jugados, tres ganados. Para la cuarta fecha, muchos pensaron que el verano llegaba a su fin.  Pero no fue así: Argentino derrotó 2 a 1 a Deportivo Morón  en el Francisco Urbano cerrando un mes espectacular.

3/3/1984. Argentino ya es cosa seria. Paliza a Chicago en Rosario. Fue 5-1. En la foto el Roly Bertolini, que luego jugaría en Lanús.
3 de marzo de 1984. Argentino ya es cosa seria. Paliza a Nueva Chicago en Rosario. Fue 5-1. En la foto el Roly
Bertolini, que luego jugaría en Lanús.

A esa altura del torneo, Argentino era líder del torneo junto a Deportivo Español, la otra sorpresa del mismo. El fenómeno creció. Rosario miró al hijo más pobre de la ciudad con otros ojos. Para la quinta fecha, dejó su modesto estadio y se mudó al Gigante de Arroyito. En una ciudad tan futbolera, hinchas de Newell´s y Central querían ver a esos muchachos ascendidos de la C que ganaban tanto en casa como en Buenos Aires. El rival fue Nueva Chicago y el partido resultado una paliza. Argentino goleó 5 a 1. El resultado confirmó lo que pocos habían visto: el equipo era sensación.

La tarde de la goleada al Torito, Argentino formó con Mario Pollesel al arco; una línea de fondo que se conocía de memoria: José Miniello, Horacio Madera Monti, Raul Belén (hijo de la mítica Bruja de Newell´s y Racing) y Rubén Corvera; un mediocampo de lujo con Rolando Bertolini, Omar Montero y Jorge Jansa. Arriba, tres delanteros muy rápidos: Omar Bastía, Jorge Saavedra y Billy Ubalner Trevino.

Una curiosidad de aquel partido ante Chicago. Vilches, arquero titular, estaba a punto de firmar la planilla, cuando le comentó al médico del plantel que había tomado una gotitas por un malestar. Para no exponerlo al antidoping, ingresó el suplente Pollesel. Al no poder encontrar a Manuel Arrabal, tercer arquero del equipo, esa tarde Argentino no tuvo guardameta suplente en el banco de relevos.

Argentino en boca de todos. Un equipo de futbolistas semiprofesionales que plantó cara en un campeonato tan dificil como la vieja B.
Argentino de Rosario fue un equipo de futbolistas semiprofesionales que plantó cara en un campeonato tan difícil como la vieja B.

Comenzaron los reportajes. El interés por conocer a esos ilustres desconocidos. Surgían las sorpresas. Argentino de Rosario no estaba en condiciones económicas de pagar sueldos profesionales, así que los futbolistas tenían trabajos paralelos. El técnico Bautista vendía ropa en un negocio de la peatonal. El arquero José Luis Vilches era ferroviario. El resto del plantel repartía su tiempo trabajando en comercio o como operarios fabriles.

Con 17 goles, Jansa fue el goleador del equipo en el torneo. Se esperó de él mucho más. Llegó a jugar Primera División con las camisetas de  Chacarita y Vélez Sársfield.
Con 17 goles, Jorge Jansa fue el goleador del equipo en el torneo. Se esperó de él mucho más. Llegó a jugar Primera División con las camisetas de Chacarita y Vélez Sársfield.

En la sexta fecha, Argentino recibió en Arroyito al duro Sarmiento de Junín. Antes del partido, Bautista declaró: «Ellos van a venir con ocho atrás y tres defendiendo. Pero nosotros tenemos buen toque y la pelota se cuida mucho». Por aquellos días las miradas estaban puestas en dos jugadores: Jorge Jansa – finísimo 10 de excelente pegada y goleador, que luego tendrá un destacado paso por Lanús y Vélez Sársfield – y Billy Ubalner Trevino, quién descollaba por sus goles y particular nombre («Es un homenaje a un tío, decía Trevino en aquellos días»).

Con Sarmiento fue empate 0 a 0. Esa tarde del 10 de marzo de 1984, Racing perdió su invicto en manos de Deportivo Morón en el José Amalfitani. Pero la racha triunfal regresó en la séptima fecha cuando pegó un batacazo importante derrotando a Gimnasia en 60 y 118. 1 a 0 gol de Jansa. A 40 kilómetros de La Plata, Racing no podía con Chicago y se retiraba silbado por su hinchada. En los vestuarios, Jorge Castelli, entrenador de la Academia, declaró: «La semana que viene le quitamos el invicto a la sensación del campeonato». Parecía increible. Pero Racing se fijaba como meta ganarle a Argentino.

EL MITICO PARTIDO CONTRA RACING EN ARROYITO Y UN CIERRE BIEN ARRIBA
Camiseta usada por el puntero Omar "Fosforo" Bastía en aquel 1984. El agradecimiento al lector Ariel Fabbro por la camiseta para la colección.
Camiseta usada por el puntero Omar «Fosforo»
Bastía en aquel 1984. El agradecimiento al lector
Ariel Fabbro por la camiseta para la colección.

Aquel Argentino de Rosario – Racing Club fue un partido memorable. Tal vez por las cincuenta mil personas que llenaron el mundialista. Fue un partido lleno de goles y alternativas. Pero esa victoria 4 a 3, que ya hemos recordado en Xenen.com.ar, fue el punto mas alto de rendimiento del equipo. Un partido considerado – tal vez – el más memorable en la historia del ascenso.

La presión se hizo sentir y los jugadores no estaban preparados para pelear bien arriba. Como si haberle ganado a Racing hubiera sido contraproducente. Vino una dura racha negativa que duró entre la 9º y 18º fecha, donde el Salaito no obtuvo victorias. En el medio, debió llevar la localía a la cancha de Somisa de San Nicolás luego de la agresión a un jugador de Almirante Brown.

 

La prensa dio cuenta de la notable campaña de Salaíto en aquel torneo de Primera B.
La prensa dio cuenta de la notable campaña de Salaíto en aquel torneo de Primera B.

Extraña justicia la de la AFA. En la revancha ante Racing, Argentino volvió a ganar. Esa vez fue 2-1 en Avellaneda, y al Colorado Omar Bastía le rompieron la cabeza con un bulón arrojado desde la segunda bandeja. Racing no salió de su cancha.

Argentino terminó tercero en la general, con 47 puntos, tres menos que Racing y lejos del increíble Deportivo Español, que sumó la friolera de 67. En el Octogonal, Argentino le tocó jugar ante Gimnasia. Primero fue empate 1-1 en Arroyito. Luego llegó la ajustada derrota 2-1 en 60 y 118. El Lobo luego ascendería a Primera postergando a Racing en la final.

Hoy el Salaíto lucha por su subsistencia. A fin de la temporada 08/09, los jugadores, para hacer dinero, tomaron la utilería y vendieron las prendas. Hoy el club transita el campeonato de Primera D, la categoría más baja de las afiliadas a AFA. Muy lejos de aquellos ídilicos días de febrero-marzo de 1984.

 

 

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