Natalio Perinetti. El mito de la Academia

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Natalio Perinetti naci√≥ en el 900 y es el gran mito en la historia de Racing Club. Jug√≥ entre 1917 y 1934, a√Īos fundamentales en la historia de nuestro f√ļtbol. Su f√ļtbol, su trayectoria y sus an√©cdotas le valieron un nombre propio para la eternidad.

Por Carlos Aira (info@xenen.com.ar)

 

A√Īo 1928. Minutos antes de comenzar un cl√°sico ante Independiente, el ala derecha del ataque de Racing posa para la foto: Natalio Perinetti y Pedro Ochoa. Ambos hicieron historia juntos. Se pueden apreciar los pantalones largu√≠simos, apenas por sobre las rodillas.
A√Īo 1928. Minutos antes de comenzar un cl√°sico
ante Independiente, el ala derecha del ataque
de Racing posa para la foto: Natalio Perinetti
y Pedro Ochoa. Ambos hicieron historia juntos.
Se pueden apreciar los pantalones larguísimos,
apenas por sobre las rodillas.

Antes de zambullirnos en la historia, un comentario entre nosotros. Natalio Perinetti, sin dudas, es mi personaje hist√≥rico preferido de nuestro f√ļtbol. Sin dudas fue un estereotipo de su tiempo. Este informe debe ser le√≠do disculpando mi clara simpat√≠a hacia Natalio, futbolista al cual – por obvias razones cronol√≥gicas – no vi m√°s all√° de a√Īosas fotograf√≠as sepias.

Natalio Perinetti nació en Remedios de Escalada, sur del conurbano bonaerense que dividía entre ciudad al norte y campo al sur las líneas férreas británicas, un 28 de diciembre de 1900.

Una joyita del archivo XENEN. Perinetti, vaso en mano, mostrando la pinta de dandy de la época. Iba finalizando la década del 20...
Una joyita del archivo XENEN. Perinetti, vaso¬†en mano, mostrando la pinta de dandy de la¬†√©poca. Iba finalizando la d√©cada del 20…

Comenzó a jugar en Talleres, club donde también jugó su hermano mayor Juan Nelusco, socio fundador del club rojiblanco. Nolo, como se lo conoció, pasó al Racing Club de Academia, aquel que arrasó los campeonatos desde 1913.

Natalio lleg√≥ a la ¬†Academia en 1915 siendo un purrete de catorce abriles. Flaquito y muy chiquito. All√≠ se encontr√≥ con otro pibe con qui√©n har√≠a historia: Pedro Ochoa. Ambos se hicieron cargo del ala derecha del ataque en cada una de las categor√≠as de inferiores donde jugaron. En aquellos d√≠as los equipos atacaban con cinco delanteros y cada wing ten√≠a su ala. Perinetti y Ochoa comenzaron una sociedad que dur√≥ quince a√Īos. Si las camisetas hubieran tenido n√ļmero en su tiempo, Perinetti tendr√≠a la 7 y Ochoa la 8. Natalio fue un wing de habilidad, desborde y una forma singular de tirar los centros: fue el primero de echarlos a la carrera, enterrando la pelota desde bien abajo. Como si fuera una pala.

Otra joya del archivo: Natalio Perinetti y uno de sus míticos centros.
Otra joya del archivo: Natalio Perinetti y uno de sus míticos centros con la pala.

Perinetti aprovech√≥ su magro f√≠sico para mostrar su habilidad. Fue un maestro en el arte de esconder la pelota y hacer malabarismo sobre la raya derecha. Sin dudas, desde su debut en la primera de Racing en 1917, marc√≥ un tiempo en el f√ļtbol argentino.

Fue el primero de una larga zaga de punteros derechos, n√ļmeros 7, que hicieron escuela. No s√≥lo por su clase, si no por sus singularidades. Podemos citar a Oreste Omar Corbatta, Raul Emilio Bernao, Ren√© Houseman. Tal vez a Claudio Caniggia. Perinetti fue el padre futbol√≠stico de todos ellos.

Entremos de lleno en esas singularidades, de este Perinetti que todos los domingos hacía delirar a los hinchas de la Academia pero entrenaba en Talleres, porque era su club. Que usaba pantalones por debajo de las rodillas que le valieron el apodo de Pantalonazo. Su pinta de dandy con peinado perfecto y raya al medio matemática y ese carácter protestón que le valió otro apodo menos querido por él: La Loca.

 

EL WING QUE ENLOQUECI√stA SANTIAGO BERNABEU

A√Īo 1925. Natalio y Pedro. Los colores de toda la vida.
A√Īo 1925. Natalio y Pedro. Los colores de toda la vida.

Perinetti fue partícipe del final del ciclo histórico del Racing amateur. Fue una insignia en tiempos que la Academia jugaba bárbaro pero gambeteaba la vuelta olímpica.

Aquella d√©cada del veinte qued√≥ marcada por la visita de gran cantidad de clubes europeos. En 1927 nos visit√≥ el Real Madrid. En un encuentro de la Academia ante los merengues, Natalio tuvo una actuaci√≥n sensacional. Se puede leer en H√©roes de Tiento (Ediciones Fabro): ¬ęAquella fr√≠a tarde en Avellaneda naci√≥ una amistad que perdur√≥ por a√Īos. Santiago Bernab√©u admir√≥ el f√ļtbol del wing derecho de la Academia. No era para menos. Natalio Perinetti jug√≥ un partido cinco estrellas. Hizo todas bien. Racing gan√≥ 2 a 0 con un par de goles de Antonio Miguel, pero Natalio fue el destinatario de todos los aplausos. La jugada previa al segundo gol fue asombrosa: Perinetti, pegado a la raya derecha, gambete√≥ al half Anacleto Pe√Īa y a Juan Urkizu. En vez de mandar el cl√°sico centro de pala, volvi√≥ sobre sus pasos y sorte√≥ con un ca√Īo a Urkizu. Ovaci√≥n. Natalio despidi√≥ un centro que el rosarino Miguel transform√≥ en gol. Las tribunas deliraban. El vasco, grandote y dur√≠simo, quiso agredir al endiablado puntero, qui√©n se favoreci√≥ por la intervenci√≥n de muchos particulares en su defensa¬Ľ

Perinetti y Orsi. Racing e Independiente. Dos wines de excepción.
Perinetti y Orsi. Racing e Independiente. Dos wines de excepción.

En 1928 se realizaron los Juegos Ol√≠mpicos en √Āmsterdam. Perinetti fue parte del equipo nacional que logr√≥ la Medalla de Plata. Bernabeu – en persona – decidi√≥ contratar al petiso. Volvemos a H√©roes de Tiento: ¬ęSantiago Bernab√©u encar√≥ a Perinetti. Le ofreci√≥ el dinero que ni un eminente profesional pod√≠a ganar. Deseaba verlo vistiendo la camiseta merengue. En aquellos d√≠as, el delantero trabajaba en la Dreyfus, una empresa cerealera y algodonera. Cobraba 170 pesos mensuales. Por debajo de la mesa, Racing le pagaba 150. El Real Madrid le ofrec√≠a m√°s de 1000. Cort√©smente, Natalio rechaz√≥ la oferta. Puso por delante su vida en Argentina¬Ľ

Con el paso de los a√Īos, Bernabeu¬†siempre declar√≥ que el √ļnico jugador que¬†jam√°s pudo convencer fue a Natalio, con qui√©n mantuvo una larga amistad regada por decenas de cartas.

 

EL WING QUE ENLOQUECIO¬†A SUS COMPA√ĎEROS

Perfecta raya al medio y los m√≠ticos pantalonazos. Natalio posando antes de un cl√°sico ante Independiente. A√Īo 1929.
Perfecta raya al medio y los m√≠ticos pantalonazos. Natalio posando antes de un cl√°sico ante Independiente. A√Īo 1929.

Con los a√Īos, Perinetti se volvi√≥ ma√Īero. Capit√°n de Racing cuando cargar con la cinta ten√≠a un fuerte significado simb√≥lico. A pesar del respeto, sus compa√Īeros muchas veces se re√≠an de lo nervioso que se pon√≠a durante los partidos, sobre todo cuando lo habilitaban.

Una tarde de 1930 sus compa√Īeros decidieron hacerle una joda sensacional: no pasarle la pelota durante todo el partido. Una venganza de tantos gritos y reproches por parte de Natalio. El partido era dificil porque enfrente estaban Los Profesores de Estudiantes de La Plata. Pasaban los minutos y la pelota jamas pasaba al extremo derecho del ataque racinguista.

Sus compa√Īeros amagaban el pase, pero abr√≠an hacia la izquierda. Pasaban los minutos y la calentura de Natalio iba en aumento. A la media hora, el wing ya era un volc√°n en erupci√≥n. Invocaba su capitan√≠a, pero sus compa√Īeros estaban decididos a no pasarle la pelota. Cuando faltaba un minuto para el cierre del primer tiempo, Perinetti se par√≥ en el c√≠rculo central y comenz√≥ a putear a viva voz a sus compa√Īeros. Un espect√°culo incre√≠ble. De repente, un compa√Īero le pas√≥ finalmente la pelota. De espaldas al arco, se dio vuelta y le peg√≥ un voleo con ganas de ponerla en el Hip√≥dromo de los Eucaliptos. Pero sucedi√≥ lo incre√≠ble:¬†la colg√≥ de un √°ngulo. Se fue a las puteadas de la cancha y no sali√≥ a jugar el segundo tiempo.

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DOS HISTORIAS INCREIBLES

Suelto sobre el incidente de junio de 1931: Natalio expuls√≥ a su propio compa√Īero Juan Pompey.
Suelto sobre el incidente de junio de 1931: Natalio expuls√≥ a su propio compa√Īero Juan Pompey.

Veterano, Perinetti ingres√≥ al profesionalismo. En su primer partido rentado fue protagonista de un suceso in√©dito. Martes 4 de junio de 1931. Tarde lluviosa. Racing recibi√≥ a Platense en Avellaneda. La tarde era muy tranquila, tanto que promediando el segundo tiempo, la Academia goleaba 5 a 0. Hasta que sucedi√≥ lo inesperado: a los 24 minutos, con la pelota en campo calamar, Fernando Paternoster y Juan Pompey, jugadores de Racing Club, se tomaron a golpes de pu√Īo ante la mirada de todos. El √°rbitro Lorenzo Mart√≠nez no supo como reaccionar. Eran jugadores de trayectoria y personalidad. Perinetti expuls√≥ a Pompey por conducta antideportiva. Caso √ļnico.

Días después, Natalio concurrió a la sede racinguista. Lo esperaba el presidente Ernesto Malbec. En la reunión estaría presente Pompey, conocido también como Sargento Caramalo, por su carácter agrio. Lo que parecía una golpìza, finalizó en apretón de manos.

20 de agosto de 1934. 20/8/1934. Debajo de la camisa millonaria se atisba la camiseta acad√©mica. Perinetti fue un pedazo de gloria del f√ļtbol argentino y referente de su tiempo.
20 de agosto de 1934. 20/8/1934. Debajo de la camisa millonaria se atisba la camiseta académica. Perinetti fue un
pedazo de gloria del f√ļtbol argentino y referente
de su tiempo.

En 1934, Perinetti sostuvo un fuerte conflicto con la dirigencia del Racing Club. Luego de diecisiete temporadas quedó en libertad de acción, dando comienzo la Academia a una larga lista de ídolos maltratados por la institución.

Si en sus a√Īos de plenitud, Santiago Bernabeu no logr√≥ arrancarlo de la Academia, si lo hizo Antonio Vespucio Liberti, qui√©n lo llev√≥ a River Plate. Debut√≥ el 8 de julio en el triunfo millonario 2 a 0 ante Gimnasia y Esgrima La Plata. Pero hubo un momento decisivo. El 20 de agosto deb√≠a jugar River ante Racing en la vieja cancha millonaria de Recoleta. Perinetti no quer√≠a jugar ante su club de toda la vida. Envi√≥ un telegrama a la sede riverplatense neg√°ndose a jugar el partido. Desde el club le devolvieron otro: ¬ęUsted es profesional y debe jugar¬ę.

Natalio no pudo negarse. Sali√≥ a la cancha y enfrent√≥ a su Racing. Llevaba puesta la camisa riverplatense, pero debajo de ella, junto a su piel, la camiseta celeste y blanca.¬†√ćdolo, genio y figura.

Enero de 1926. Portada de El Gráfico. La primera de las cuatro que la popular revista le dedicó.
Enero de 1926. Portada de El Gráfico. La primera de las cuatro que la popular revista le dedicó.

Una vez retirado, sigui√≥ ligado al f√ļtbol. Fue comentarista radial y trabaj√≥ en Clar√≠n. Falleci√≥ el viernes 24 de mayo de 1985. Al d√≠a siguiente, un Racing en la B enfrent√≥ a Quilmes en cancha de V√©lez. Diluviaba. Antes de comenzar el partido, el √°rbitro pidi√≥ el minuto de silencio en su memoria. Curiosamente, antes del comienzo del segundo tiempo repiti√≥ el minuto. Fue un error, pero Natalio mereci√≥ ese homenaje como pocos en la historia de Racing Club.

Natalio Perinetti. El mito de Racing Club.

 

 

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