El Mito de los Carasucias

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No salieron campeones. Tampoco segundos. Fueron la delantera de San Lorenzo en 1964. Doval, Are√°n, Veira y Casa. Se los nombra de memoria, a pesar que realmente tan s√≥lo jugaron tres partidos juntos aquel a√Īo. En Xenen vamos a recordar a esos chicos que le dieron frescura¬†a un f√ļtbol argentino contaminado por el cerrojo.

Por Carlos Aira

La cara del Bambino revela sus escasos 17 a√Īos. Junto a Are√°n, Doval, Carotti, Telch y Casa mostraron una fugaz pero perdurable irreverencia al f√ļtbol t√°ctico.
La cara del Bambino revela sus escasos 17 a√Īos. Junto a Are√°n, Doval, Carotti, Telch y Casa mostraron una fugaz pero perdurable irreverencia al f√ļtbol t√°ctico.

¬ŅQue sucedi√≥ en 1964 para que cuatro pibes que apenas superaban los 18 a√Īos quedaran en el recuerdo popular? Se los inmortaliz√≥ como los Carasucias. Fueron la¬†delantera de San Lorenzo de Almagro aquel a√Īo. No s√≥lo no fueron campeones, finalizaron quintos. Tiempos complejos. De cambios. No s√≥lo para la sociedad, si no tambi√©n para el f√ļtbol argentino.

Luego de Suecia 1958, nuestro f√ļtbol comenz√≥ a descreer de sus fuentes. Nuestro estilo hist√≥rico dej√≥ de tener valor. S√≥lo serv√≠a lo que ven√≠a de afuera. Brasil – campe√≥n del mundo – o Europa. Aquellos primeros a√Īos de la d√©cada del sesenta fueron tiempos del F√ļtbol Espect√°culo, que de espectacular no ten√≠a nada. Fue el reino de los cambios t√°cticos defensivos. Surgi√≥ una raza de sabelotodos: los entrenadores y con ellos el Catenaccio importado del Internazionale de Helenio Herrera.¬†En aquel 1964, Boca Juniors se consagr√≥ campe√≥n con tan s√≥lo 35 goles a favor en 30 fechas. El √≠dolo de la hinchada no era el goleador. Antonio Roma, con sus enormes manos de Tarz√°n desguantadas fue tan s√≥lo quince veces a buscar la pelota dentro de su arco.

El Nano y el Bambino. Are√°n era cerebral. Veira jugaba con una s√≥la pierna, pero su zurda era mejor que un guante. Fue quien introdujo la "Folha Seca" brasile√Īa.
El Nano y el Bambino. Are√°n era cerebral. Veira jugaba con una s√≥la pierna, pero su zurda era mejor que un guante. Fue¬†quien introdujo la ¬ęFolha Seca¬Ľ brasile√Īa.

A comienzos de 1964, en la tesorer√≠a de Avenida La Plata no hab√≠a dinero. La decisi√≥n de la Directiva sanlorencista fue afrontar el campeonato con lo que hab√≠a. El gasto fuerte se hab√≠a realizado el a√Īo anterior con la contrataci√≥n del tucumano Rafael Albrecht a Estudiantes de La Plata. Ante la falta de fondos, el entrenador Jos√© Barreiro ech√≥ mano a una Tercera con buenos rendimientos. Apost√≥ a los pibes. Encontr√≥ un zurdito que viv√≠a en la calle Chiclana que le pegaba, como dijo el maestro Juvenal¬†como si tuviera un palo de golf. Era el H√©ctor Rodolfo Veira. El Bambino, porque a√ļn no hab√≠a llegado a la mayor√≠a de edad. M√°s grandes, pero sin tener veinte abriles, estaban el rubio de Palermo¬†Narciso Doval y¬†el habilidoso zurdo marplatense al que le dec√≠an Popoff, pero respond√≠a al nombre de Victorio Casa.

Arean, Telch y Veira. Tapa de El Gr√°fico. El alegre f√ļtbol de San Lorenzo.
Arean, Telch y Veira. Tapa de El Gr√°fico. El alegre f√ļtbol de San Lorenzo.

San Lorenzo arrancó mal. En las primeras diez fechas tan sólo ganó dos. Eso si, uno de esos encuentros fue ante Racing en el Cilindro, estadio donde nunca se había retirado ganador desde su inauguración en 1950. Gol del Bambino.

Pero la historia comenz√≥ a forjarse con el debut en primera de Fernando Are√°n. Centrodelantero h√°bil, con claridad para la definici√≥n. Se conform√≥ una delantera de pibes: Doval y Popoff ten√≠an apenas veinte a√Īos. Are√°n uno menos. S√≥lo superaban la veintena Juan Carlos Carotti y el paraguayo Eladio Z√°rate. Estos pibes – con calle, barrio y esquina – pronto se metieron a la tribuna en el bolsillo. Los chicos del Cicl√≥n eran aire fresco. Gambetas en lugar de marcajes a presi√≥n. Aparte, ten√≠an pinta renovada. No usaban gomina ni bigote anchoita. Doval y Veira, rubios de pelo largo para la √©poca, romp√≠an la gris monoton√≠a.

El Club del Clan. El pop y rock llegaba a la televisi√≥n y se hac√≠a masivo. Nombres como Palito Ortega, Violeta Rivas, Johnny Tedesco, Ra√ļl Lavi√©, Lalo Fransen o Chico Novarro. La Nueva Ola. Los Carasucias fueron eso en el f√ļtbol.
El Club del Clan. El pop y rock llegaba a la televisi√≥n y se hac√≠a masivo. Nombres como Palito Ortega, Violeta Rivas, Johnny Tedesco, Ra√ļl Lavi√©, Lalo Fransen o Chico Novarro. La Nueva Ola. Los Carasucias fueron eso en el f√ļtbol.

Los Carasucias eran cancheros, alegres y carism√°ticos. M√°s cercanos al Club del Clan de Johnny Tedesco, Lalo Fransen, Nicky Jones y Yoli Land, que cualquier otro futbolista de su √©poca. Por eso jugaban con alegr√≠a. Victorio Casa era otro irreverente. Lograba esa extra√Īa sensaci√≥n amor-odio. Aplauso y ovaci√≥n cuando hac√≠a pasar de largo a su marcador. Puteada cuando quer√≠a dejarlo en rid√≠culo una vez m√°s. As√≠ eran ellos.

Historias. En la tarde del 5 de septiembre, Boca gole√≥ 3 a 0 a San Lorenzo. Esa tarde, Carmelo Simeone, el¬†primer Cholo – dur√≠simo lateral xeneize –¬†ten√≠a la misi√≥n de marcar al Bambino Veira. En una jugada le dio una murra incre√≠ble al pibe de Boedo. Cuando todo el estadio esperaba lo peor, el Bambino, desde el suelo, le apunt√≥ a Simeone con sus dedos como rev√≥lveres y ri√©ndose, simulaba acribillarlo.

La primera tapa de El Gr√°fico para el Bambino. Una tarde espectacular. Tres goles a Independiente. 23 de agosto de 1964. Esa tarde no jugaron todos los Carasucias. Es parte del mito.
La primera tapa de El Gr√°fico para el Bambino. Una tarde espectacular. Tres goles a Independiente. 23 de agosto de 1964. Esa tarde no jugaron todos los Carasucias. Es parte del mito.

EL MITO DE LOS TRES PARTIDOS

Es parte de un mito, y est√° bien mantenerlo. El imaginario popular sostiene que Doval, Veira, Are√°n y Casa jugaron juntos toda la temporada de 1964. El mito le da paso a la realidad. En aquel a√Īo, el entrenador Jos√© Barreiro aline√≥ en tan s√≥lo tres encuentros a los cuatro Carasucias juntos.

La primera fue en la 20¬ļ fecha del torneo. 27 de septiembre. Estadio Monumental. Esa tarde, el Cicl√≥n form√≥ con Irusta; Cancino y Ru√≠z; Paez, Telch y Albrecht; Doval, Z√°rate, Are√°n, Veira y Casa. Igualaron 1 a 1, gol convertido sobre la hora por el Nano Are√°n.

La segunda oportunidad fue en la 21¬ļ fecha. Victoria 2 a 1 de San Lorenzo ante V√©lez S√°rsfield en el Gas√≥metro, con goles de Are√°n y Veira. La tercera y √ļltima, contra Rosario Central en Arroyito. Derrota 3 a 1, se√Īalando el Bambino el gol de San Lorenzo. El mito de los Carasucias. Tan s√≥lo tres partidos juntos.

4 de octubre de 1964. El √ļnico partido de los Carasucias juntos en el Gas√≥metro. Victoria 2 a 1 ante V√©lez.
4 de octubre de 1964. El √ļnico partido de los Carasucias juntos en el Gas√≥metro. Victoria 2 a 1 ante V√©lez.

Por distintas razones, el entrenador Jos√© Barreiro altern√≥ otros puntas. El cuerver√≠o se relam√≠a para lo que se supon√≠a que ser√≠a un enorme 1965. Esa explosi√≥n de buen f√ļtbol fue ametrallada por la Armada. En abril, Victorio Casa perdi√≥ su brazo derecho despedazado por una r√°faga de ametralladora. Estaba estacionado frente a la ESMA junto a una conquista. No escuch√≥ una voz de alto y sucedi√≥ lo que no deb√≠a suceder. Volvi√≥ pero no era el mismo. Los Carasucias se fueron diluyendo. Lleg√≥ Alberto Rendo de Hurac√°n. Doval fue reconvertido en centrodelantero y apareci√≥ Rodolfo Fischer, un misionero de fuerza inusitada, para reemplazar a Casa. Los cuatro Carasucias jugaron juntos una media docena de partidos en aquel a√Īo.

Duraron un suspiro, no fueron campeones y ninguno lo ser√° en nuestro pa√≠s. Narciso Doval lo ser√° en Brasil. Pero el desparpajo y las ganas de jugar les valieron un reconocimiento hist√≥rico. En el mundo del cero a cero, cuando las defensas predominaban por sobre los ataques, el Bambino Veira fue goleador 1964 con s√≥lo 17 goles. Fueron la √ļnica delantera que perdur√≥ en el tiempo – apodo incluido – sin t√≠tulos o goleadas hist√≥ricas. Es el reconocimiento del pueblo futbolero que respondi√≥ con gratitud a estos muchachos que regalaron sonrisas y gambetas.

 

¬ŅQUE FUE DE SUS VIDAS?

Héctor Veira. Tal vez el máximo ídolo de la historia azulgrana. Un zurdo fantástico.
Héctor Veira. Tal vez el máximo ídolo de la historia azulgrana. Un zurdo fantástico.

H√©ctor Rodolfo Veira es un personaje hist√≥rico del f√ļtbol nacional. Naci√≥ el 29 de mayo de 1946. Tal vez el m√°ximo √≠dolo en la larga historia azulgrana. Su talento le permiti√≥ jugar a pesar de su vida poco profesional. Jug√≥ 128 partidos en San Lorenzo en sus dos ciclos, el primero entre 1963 y 1969. Volvi√≥ entre 1972 y 1973. Tambi√©n jug√≥ 45 partidos en Hurac√°n, entre 1970 y 1971. Su √ļltimo paso por el f√ļtbol argentino fue en Banfield, durante 1974. De larga carrera como entrenador, se consagr√≥ campe√≥n local, Libertadores e Intercontinental con River Plate en 1986, pero su pin√°culo fue el campeonato con San Lorenzo de Almagro en 1995, quebrando una racha de 21 a√Īos sin t√≠tulos.

 

El Nano Are√°n. Un 9 que jugaba retrasado. Un perfil m√°s bajo en comparaci√≥n a sus compa√Īeros.
El Nano Are√°n. Un 9 que jugaba retrasado. Un perfil m√°s bajo en comparaci√≥n a sus compa√Īeros. Falleci√≥ en 2011, a los 69 a√Īos.

Fernando Jos√© Are√°n. El Nano. Debut√≥ en primera aquel m√≠tico 1964. Naci√≥ el 16 de febrero de 1942. Era un delantero cerebral, fr√≠o, serio hasta en su aspecto. Se contradec√≠a con los calaveras de sus compa√Īeros. Su carrera como jugador no tuvo el brillo que se le preve√≠a. Jug√≥ 45 partidos entre 1964 y 1965. En 1966 fue transferido a Banfield. Luego continu√≥ su carrera en Colombia. En los a√Īos ochenta, comenz√≥ su carrera como entrenador. Primero como Ayudante de Campo de Veira en River Plate. Luego en soledad, teniendo un pico importante dirigiendo a San Lorenzo de Almagro entre 1991 y 1992. Falleci√≥ de un¬†aneurisma¬†en el aeropuerto de Mendoza, el 3 de julio de 2011. Ten√≠a 69 a√Īos.

 

Narciso Horacio Doval. El Loco. Figura en San Lorenzo, mito en R√≠o de Janeiro. Un Dios futbolero para los torcedores de Flamengo y Fluminense. Falleci√≥ j√≥ven, a los 46 a√Īos, en 1991.
Narciso Horacio Doval. El Loco. Figura en San Lorenzo, mito en R√≠o de Janeiro. Un Dios futbolero para los torcedores de Flamengo y Fluminense. Falleci√≥ j√≥ven, a los 46 a√Īos, en 1991.

Narciso Horacio Doval¬†debut√≥ en primera en 1962 como entreala izquierdo, pero se consolid√≥ pegado a la raya. Naci√≥ el 4 de enero de 1944. Su caracter era alegre, festivo y completamente desprejuiciado. Su carrera tuvo una mancha en el famoso incidente del vuelo a Mendoza en 1967. Fue acusado de manosear una azafata. Dicen que se comi√≥ el garr√≥n en defensa de un compa√Īero casado. Luego de una larga suspensi√≥n, su carrera continu√≥ en Brasil. All√≠ fue √≠dolo y figura del Flamengo y Fluminense. Su vida era paradis√≠aca: playa a la ma√Īana, entrenamiento liviano por la tarde y joda por la noche. Todo con el Concorvado como postal. Falleci√≥ el 12 de octubre de 1991, v√≠ctima de un paro cardiorespiratorio a la salida del boliche New York City de Buenos Aires. Ten√≠a 46 a√Īos.

 

El Manco Casa. Perdió su brazo derecha ametrallado en 1965. Fue un gran gambeteador.
El Manco Casa. Perdi√≥ su brazo derecha ametrallado en 1965. Fue un gran gambeteador. Falleci√≥ en 2013, a los 69 a√Īos.

Victorio Francisco Casa. Marplatense. Un gambeteador empedernido. Naci√≥ el 28 de octubre de 1943. Fue titular y figura durante toda la temporada de 1964. Al a√Īo siguiente, en su mejor momento, fue v√≠ctima de un tr√°gico episodio. Debieron amputarle su brazo derecho. Volvi√≥, pero no era el mismo jugador. Falleci√≥ el 6 de junio de 2013.

 

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